Los cambios en el flujo vaginal pueden indicar infecciones de transmisión sexual (ITS) tras una infidelidad, destacando la tricomoniasis, que provoca secreción amarillenta/verdosa, picazón y ardor. Aunque la vaginosis bacteriana (flujo gris, olor a pescado) es común tras la actividad sexual, no siempre indica infidelidad. Se recomienda acudir al ginecólogo ante síntomas inusuales.
Flujos y síntomas asociados a posibles ITS:
Tricomoniasis ("Flujo de la infidelidad"): Secreción vaginal de color verde o amarillo, a menudo con mal olor, picazón intensa y ardor al orinar o tener relaciones sexuales.
Clamidia y Gonorrea: Estas ITS pueden ser asintomáticas, pero a veces causan un flujo vaginal anormal, aumento de secreción y dolor en la zona pélvica.
Vaginosis Bacteriana (VB): Flujo grisáceo o blanquecino con olor a "pescado podrido". Aunque a menudo ocurre por desequilibrios tras relaciones sexuales, la evidencia científica señala que no es una prueba directa de infidelidad, ya que puede darse por otros factores.
Candidiasis: Si bien no es una ITS, el aumento de la actividad sexual puede alterar el pH y causar una infección por hongos (flujo blanco, espeso, picazón), pero no es indicativo de infidelidad.
Recomendaciones:
Descarte completo: Si existe sospecha, se deben realizar exámenes de sangre (VIH, sífilis, hepatitis B) y PCR en secreción del cuello uterino (clamidia, tricomona, micoplasma).
Atención médica: Cualquier secreción inusual, olor fuerte, o ardor requiere evaluación ginecológica para determinar la causa y recibir tratamiento adecuado.
<script async src="https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3396681697262065"
crossorigin="anonymous"></script>