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martes, 3 de febrero de 2026

Tomarle una foto con flash a tu hijo podría salvarle la vida

Tomarle una foto con flash a tu hijo podría salvarle la vida

Sí, así como lo lees. En ocasiones, una acción tan cotidiana como tomar una fotografía puede revelar algo que el ojo humano no detecta a simple vista: un reflejo blanco en la pupila, en lugar del reflejo rojo normal que produce el flash.

Ese brillo blanquecino se llama leucocoria y no es un hallazgo normal.

La leucocoria puede ser la primera señal de un retinoblastoma, un tumor maligno que se origina en la retina, el tejido del ojo responsable de captar la luz y permitir la visión. Este tumor aparece principalmente en lactantes y niños pequeños, casi siempre antes de los cinco años.

Lo más peligroso es que, en sus etapas iniciales, no causa dolor, no produce enrojecimiento evidente y el niño puede comportarse con total normalidad. Mientras todo parece estar bien, el tumor puede crecer silenciosamente dentro del ojo, comprometer la visión y, si no se trata a tiempo, extenderse más allá del globo ocular.

La fotografía con flash se convierte entonces en una herramienta inesperada de detección precoz. En una imagen, un ojo puede mostrar el reflejo rojo habitual, mientras el otro refleja un color blanco, amarillento o plateado, como se observa en esta imagen. Ese contraste no debe pasarse por alto.

Detectado de forma temprana, el retinoblastoma tiene altas tasas de curación y, en muchos casos, permite salvar la vida del niño y preservar la visión. El problema es el retraso en la consulta.

Por eso, si alguna vez notas un reflejo blanco en las fotos de tu hijo, o si un ojo “brilla diferente” al usar flash, no lo atribuyas a la cámara ni a la luz. Acude de inmediato a una valoración por oftalmología.

A veces, una simple imagen puede marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y llegar demasiado tarde.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

Ojos de pescado o Mezquinos

 Los “ojos de pescado” o “mezquinos” son verrugas vulgares causadas por el virus del papiloma humano (VPH).

Estas lesiones cutáneas son muy frecuentes y se producen cuando ciertos tipos de VPH infectan la piel, generalmente a través de pequeñas fisuras o microtraumatismos. A diferencia de otros tipos de VPH asociados a lesiones en mucosas, las verrugas vulgares afectan sobre todo manos, dedos, plantas de los pies y zonas de fricción.

 ¿Qué tipos de VPH las causan?

Las verrugas vulgares suelen estar asociadas principalmente a:

- VPH tipo 1 (muy común en plantas de los pies)

- VPH tipos 2 y 4 (frecuentes en manos y dedos)

Estos tipos de virus son de bajo riesgo y no se asocian a tumor maligno, pero sí son contagiosos.

¿Por qué tienen esos “puntitos negros”?

Uno de los rasgos más característicos es la presencia de pequeños puntos oscuros en su superficie.

Estos no son “raíces”, sino capilares sanguíneos superficiales coagulados (microvasos dañados por el crecimiento de la verruga), lo que explica su aspecto punteado y, en ocasiones, el dolor al presionarlas.

¿Cómo se ven las verrugas vulgares?

- Superficie áspera o rugosa

- Color similar a la piel o ligeramente grisáceo

- Bordes bien definidos

- Pueden crecer hacia adentro cuando están en zonas de presión, como la palma o la planta del pie

- A veces son dolorosas al tacto o al caminar

¿Cómo se contagian?

- Contacto directo piel con piel

- Uso compartido de superficies húmedas (piscinas, duchas)

- Autoinoculación (rascar una verruga y tocar otra zona)

¿Desaparecen solas?

En muchos casos, el sistema inmunológico puede eliminarlas con el tiempo, especialmente en niños. Sin embargo, en adultos pueden persistir durante años y requerir tratamiento médico.

No se recomienda arrancarlas ni tratarlas de forma casera sin supervisión médica, ya que puede favorecer su diseminación.

lunes, 2 de febrero de 2026

Sinusitis aguda e inflamación de los senos paranasales

 


Cómo mejorar el funcionamiento del colon y aliviar la constipación de forma efectiva

Cómo mejorar el funcionamiento del colon y aliviar la constipación de forma efectiva.

Sentirse constipado, inflamado o con sensación de evacuación incompleta no es normal, no es simplemente “la edad” ni es mala suerte. En la mayoría de los casos, es la consecuencia de un intestino mal hidratado, poco estimulado y sometido a hábitos que alteran su fisiología natural.

La buena noticia es que, en muchos pacientes, el tránsito intestinal puede mejorar de manera rápida, efectiva y natural, cuando se corrigen los factores clave.

Qué hacer de inmediato cuando hay distensión, gases y sensación de bloqueo?

1. Estimulación externa del colon

Acuéstate boca arriba sobre una superficie firme.

Lleva las rodillas hacia el abdomen (no hacia el pecho) y abrázalas.

Realiza movimientos suaves de balanceo de un lado a otro mientras respiras lento y profundo, llevando el aire al abdomen.

Este movimiento funciona como un masaje externo del colon y, además, calma el sistema nervioso, lo que facilita la relajación intestinal.

2. Infusión caliente con efecto antiespasmódico

Agua caliente con:

- Menta (1 cucharada)

- Manzanilla (1 cucharada)

Se pueden usar juntas.

Tomar tibia o caliente, sin azúcar y en sorbos lentos.

El calor relaja la musculatura intestinal y facilita la expulsión de gases, disminuyendo el dolor.

Importante:

Si el dolor es intenso, persistente, se acompaña de vómitos, fiebre o imposibilidad para eliminar gases, se debe consultar de urgencia.

Estas medidas ayudan a aliviar el momento agudo, pero no corrigen la causa de fondo.

 Los tres errores más frecuentes que empeoran la constipación 

 Error 1: Consumir fibra sin suficiente agua

 La fibra es necesaria, pero sin agua suficiente puede empeorar el estreñimiento.

La fibra actúa como una esponja: si no hay líquido, endurece el contenido intestinal.

 Conclusión: fibra sí, pero siempre acompañada de una hidratación adecuada.

 Error 2: Hidratarse de forma incorrecta

 Tomar grandes volúmenes de agua concentrados en pocas horas no hidrata el intestino.

El colon necesita hidratación constante a lo largo del día.

Regla general:

Aproximadamente 30 ml de agua por kilo de peso corporal al día, distribuida desde que se despierta hasta unas dos horas antes de dormir.

El agua tibia suele estimular mejor el reflejo intestinal que el agua fría.

Error 3: Sedentarismo prolongado

El intestino es un órgano muscular.

Pasar muchas horas sentado comprime las vísceras abdominales y enlentece el tránsito.

Caminar al menos 20 minutos diarios ya produce un efecto estimulante significativo.

Cuatro estrategias que realmente marcan la diferencia

1. Mejorar la postura al evacuar

Sentarse con las rodillas más altas que la cadera (usando un banquito de unos 20 cm bajo los pies) endereza el conducto rectal y facilita la evacuación sin esfuerzo.

2. Preparación que favorece el tránsito

Apio + jengibre + media manzana con cáscara + agua, sin colar.

Aporta fibra, agua y compuestos antiinflamatorios naturales.

Luego, un vaso adicional de agua.

3. Uso adecuado de ciruelas pasas

Cinco ciruelas pasas dejadas en agua durante la noche.

En la mañana se consumen las ciruelas y el agua.

Aportan sorbitol natural, que ablanda las heces sin irritar el intestino.

4. El hábito más importante

Al despertar, antes del café y antes del celular:

500 ml de agua tibia.

Esto activa el reflejo gastrocólico y “despierta” el colon. En muchas personas, este solo hábito transforma el tránsito intestinal.

 Precaución con las llamadas “limpiezas de colon” 

 Muchas preparaciones comerciales son laxantes irritantes que alteran la flora intestinal, generan dependencia y no solucionan el problema real.

 El intestino se regula cuando se le proporcionan los elementos correctos:

 - Agua

- Fibra bien utilizada

- Movimiento

- Postura adecuada

- Prebióticos y probióticos reales

 Ejemplos útiles: kéfir, chucrut auténtico y almidón resistente (arroz o papa cocidos y luego enfriados por 24 horas).

 Signos de alarma que requieren evaluación médica 

 No se debe automedicar si aparecen:

 - Cambio brusco del hábito intestinal

- Presencia de líquido preciado hemático en las heces (rojo o oscuro)

- Heces muy delgadas en forma de cinta

- Pérdida de peso no explicada

- Antecedentes familiares de tumor maligno de colon

La colonoscopia es una herramienta que salva vidas, permitiendo detectar y tratar lesiones en etapas tempranas, cuando la curación es completa.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza. 

Nunca ignores un sangrado anormal en tu zona íntima

Nunca, nunca ignores un sangrado anormal en tu zona íntima, especialmente si ya atravesaste la menopausia.

Después de la menopausia, el útero no debería volver a sangrar. Por eso, cualquier manchado, flujo oscuro, secreción amarronada o salida de líquido preciado hemático, por mínima que parezca, debe considerarse una señal de alarma y no algo “normal” del envejecimiento.

La imagen representa un sangrado oscuro y persistente, un hallazgo que con frecuencia se asocia a patologías ginecológicas que requieren evaluación inmediata. En esta etapa de la vida, el organismo ya no tiene ciclos hormonales que expliquen sangrados espontáneos, por lo que siempre es necesario investigar la causa.

 - Posibles causas del sangrado posmenopáusico

- Entre las causas más frecuentes se encuentran:

- Engrosamiento anormal del endometrio

- Pólipos uterinos

- Atrofia endometrial

- Alteraciones hormonales

- Tumor maligno de endometrio, una de las causas más graves y que exige diagnóstico temprano

 Signos de alerta que no deben ignorarse 

 - Sangrado que aparece más de una vez

- Dolor o cólicos pélvicos

- Flujo acuoso, rosado o marrón

- Sangrado después de las relaciones sexuales

El cuerpo siempre avisa, y el sangrado posmenopáusico es una de las advertencias más claras que existen en ginecología. Detectar la causa a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una enfermedad avanzada.

Si ya estás en la menopausia y notas cualquier tipo de sangrado, no lo normalices y no lo postergues. Consultar de forma oportuna puede salvar tu vida y proteger tu salud a largo plazo.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

Osteoartritis de rodilla