La osteoartritis de rodilla (artrosis) es una enfermedad degenerativa común donde el cartílago que amortigua la articulación se desgasta, causando dolor, rigidez e inflamación. Es crónica, progresiva y sin cura, provocada por edad, sobrepeso, lesiones o uso excesivo. El tratamiento se centra en aliviar síntomas mediante pérdida de peso, ejercicio de bajo impacto, fisioterapia, medicamentos y, en casos avanzados, cirugía.
Síntomas Principales
Dolor: Inicialmente leve tras actividad intensa, haciéndose continuo en fases avanzadas.
Rigidez: Especialmente matutina o tras estar sentado tiempo.
Movilidad reducida: Dificultad para doblar o extender la pierna.
Chasquidos: Sonido o sensación de crujido (crepitación).
Inflamación: La articulación puede hincharse y sentirse caliente.
Factores de Riesgo
Edad: Común en personas de edad avanzada.
Sobrepeso/Obesidad: Aumenta la carga sobre la rodilla.
Lesiones: Daños previos (rotura de meniscos, ligamentos).
Genética y género: Más común en mujeres.
Opciones de Tratamiento
Cambios en estilo de vida: Perder peso es crucial para reducir la carga articular.
Ejercicio y Fisioterapia: Fortalecer músculos (cuádriceps) y ejercicios de bajo impacto (natación, bicicleta).
Medicamentos: Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y analgésicos para controlar el dolor.
Terapias físicas/Infiltraciones: Uso de rodilleras (órtesis), inyecciones de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP).
Cirugía: Artroscopia (casos leves) o reemplazo total/parcial de rodilla (artroplastia) en casos severos y discapacitantes.
Diagnóstico
Se realiza mediante historia clínica, examen físico y confirmación con radiografías que muestran la reducción del espacio articular.
<script async src="https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3396681697262065"
crossorigin="anonymous"></script>