La fimosis es la estrechez del prepucio (piel del pene) que impide o dificulta retraerlo para descubrir el glande. Es fisiológica y normal en bebés, resolviéndose en la mayoría antes de los 3-4 años. Si persiste o aparece en adultos, puede causar dolor, infecciones o problemas en la micción, tratándose con cremas de esteroides, ejercicios de estiramiento o, en casos graves, la circuncisión.
Aspectos clave:
Fimosis Fisiológica: Común al nacer, el prepucio está pegado al glande. Generalmente se soluciona solo; para los 17 años, el 99% de los varones puede retraerlo.
Fimosis Patológica: Se produce cuando hay cicatrices, infecciones (balanitis) o cuando no se corrige con el desarrollo, requiriendo intervención.
Tipos: Puede ser puntiforme (orificio muy estrecho), anular (anillo constrictor) o cicatricial (piel endurecida).
Síntomas: Dolor durante la erección, dolor al orinar, dificultad para la higiene, infecciones de repetición o hinchazón.
Tratamientos:
Cremas con corticoides: Ayudan a dilatar el prepucio.
Ejercicios de estiramiento: Para casos leves.
Circuncisión: Eliminación quirúrgica del prepucio, solución definitiva, especialmente en adultos o casos graves.
Complicación (Parafimosis): Si el prepucio se retrae y no puede volver a cubrir el glande, se produce un estrangulamiento que requiere atención médica de emergencia.
Es importante no forzar la retracción del prepucio en niños, ya que puede provocar cicatrices y causar fimosis.