Bronquitis crónica:
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es la limitación al flujo de aire causada por una respuesta inflamatoria a toxinas inhaladas, a menudo el humo del cigarrillo. La deficiencia de alfa-1 antitripsina y varias exposiciones ocupacionales son causas menos comunes en los no fumadores. Los síntomas consisten en tos productiva y disnea que se va desarrollando en el transcurso de años; signos usuales son la disminución de los ruidos respiratorios, una fase espiratoria de la respiración prolongada y sibilancias. Los casos graves pueden complicarse por pérdida de peso, neumotórax, episodios agudos frecuentes de descompensación, insuficiencia cardíaca derecha y/o insuficiencia respiratoria aguda o crónica. El diagnóstico se basa en la anamnesis, el examen físico, la radiografía de tórax y las pruebas de la función pulmonar.
El tratamiento consiste en broncodilatadores, corticoides y, cuando es necesario, oxígeno y antibióticos. Los procedimientos de reducción del volumen pulmonar o de trasplante se utilizan en la enfermedad avanzada. La supervivencia en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica está relacionada con la gravedad de la limitación del flujo de aire y la frecuencia de las exacerbaciones. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica incluye Bronquitis obstructiva crónica (definida por la clínica) Enfisema (definido por la anatomía patológica y la radiología) Muchos pacientes tienen características de ambos. La bronquitis obstructiva crónica es una bronquitis crónica con obstrucción del flujo de aire. La bronquitis crónica se define como tos productiva la mayoría de los días de la semana durante al menos 3 meses de duración total en 2 años sucesivos.
La bronquitis crónica se convierte en una bronquitis obstructiva crónica si aparece evidencia espirométrica de obstrucción del flujo de aire. La bronquitis asmática crónica es una enfermedad similar que se superpone, caracterizada por tos productiva crónica, sibilancias y obstrucción al flujo de aire parcialmente reversible; aparece sobre todo en fumadores con antecedentes de asma. En algunos casos, la distinción entre bronquitis obstructiva crónica y bronquitis asmática crónica es poco clara y puede denominarse superposición de asma enfermedad pulmonar obstructiva crónica (AOC).
El enfisema es la destrucción del parénquima pulmonar que conduce a la pérdida del retroceso elástico y de los tabiques alveolares y la tracción radial de la vía aérea, que aumenta la tendencia al colapso de la vía aérea. A continuación, se produce la hiperinsuflación pulmonar, la limitación al flujo de aire y el atrapamiento de aire. Los espacios aéreos se agrandan y pueden, por último, aparecer vesículas enfisematosas o bullas. Se cree que la obliteración de las vías aéreas pequeñas es la lesión más temprana que precede al desarrollo de enfisema.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica está aumentando en todo el mundo debido al aumento del tabaquismo y la reducción de la mortalidad por enfermedades infecciosas. En algunas regiones, el uso generalizado de combustibles de biomasa, como madera, hierbas u otros materiales orgánicos, también contribuye a la prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Las tasas de mortalidad por enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden ser más altas en los países con servicios médicos insuficientes que en aquellos donde la atención médica es más fácil de acceder. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica fue responsable de millones de muertes en todo el mundo en 2019 y es la tercera causa de muerte.
La pandemia de COVID-19 ha planteado un riesgo particular para los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La tasa de mortalidad de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica y COVID-19 fue del 15% frente al 4% en aquellos sin enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Las tasas de hospitalización fueron dos veces mayores para los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica con COVID-19 en comparación con aquellos sin enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Sin embargo, en general, COVID-19 se ha asociado con una reducción mundial en las hospitalizaciones por enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Las razones para esto no están claras, pero se cree que reflejan la reducción de la exposición a otras infecciones virales como resultado del aumento de las precauciones para prevenir la infección respiratoria. Además, se especula que las hospitalizaciones se redujeron durante la pandemia porque los pacientes con emergencias médicas, como una exacerbación aguda de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, evitaron el departamento de emergencias por temor a contraer COVID-19 .