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martes, 17 de marzo de 2026

Remedios que matan

 


Remedios que matan

Efectivamente.  En abril de 1998 una de las más prestigiosas publicaciones médicas, el Journal of the American Medical Association, publicó los resultados de estudios realizados durante 30 años sobre los efectos secundarios de las drogas sintéticas, en varios hospitales de Estados Unidos.  De acuerdo con esos resultados las reacciones secundarias de esos remedios se habían convertido en la sexta causa de muerte después de dolencias cardíacas, cáncer problemas respiratorios, derrames cerebrales y accidentes.  Más de 2 millones de personas son afectadas seriamente cada año por la drogas sintéticas y más de 100,000 mueren por esta causa. En estas cifras no se incluyen sobredosis ni mal uso de tales sustancias. Si estos dos factores se tuvieran en cuenta, las cifras anteriores se elevarían considerablemente. 
Lo anterior asusta y es una de las causas por las que muchas personas están buscando solución a sus problemas de salud en la medicina natural. Desafortunadamente, los costos de los tratamientos naturales no son cubiertos por las compañías de seguros, lo que constituye otra de las grandes barreras para su crecimiento. Aquí surge otro punto de Gran importancia. El costo de los tratamientos convencionales es exageradamente alto en comparación con los naturales, pero aún así, las personas de bajo recursos económicos no pueden pagar las consultas y los suplementos. Lo anterior es injusto y absurdo. Cuando los tratamientos son prescritos y supervisados por un médico registrado, deberían ser cubiertos por los seguros. Si esto se hiciera, los elevadísimos costos médicos de la medicina convencional se podrían reducir drásticamente, y como si esto fuera poco, la salud mejoraría, con el solo hecho de reducir al mínimo el uso de las drogas sintéticas. 
Para complicar más lo anterior, se estima que al finalizar el siglo XX había en Estados Unidos. Más de 40 millones de personas sin seguro médico. Se trata de un problema de suma gravedad, especialmente si tenemos en cuenta que esto ocurre en el país más rico y más desarrollado del mundo. Algo similar sucede en otros países.

Otros errores médicos  

De nuevo, el Journal of the American Association, en un artículo publicado el 26 el 26 de julio de 2000, informa que los errores médicos están matando 239.000 personas por año en Estados Unidos.  Esta cifra se ubica en el tercer lugar entre las principales causas de muerte, después de enfermedades cardiovasculares y cáncer.  El estudio especifica las muertes así:

*106.000 mueren por efectos secundarios de las drogas sintéticas.

*80.000 mueren en hospitales a causa de infecciones causadas por bacterias que han adquirido resistencia a los antibióticos debido al uso de estos.

*20.000 mueren por errores cometidos en hospitales.

*12,000 mueren a causa de cirugías innecesarias.

*7000 mueren por drogas mal utilizadas en los hospitales .

Nótese que todas esas muertes están relacionadas con las drogas sintéticas y con las cirugías.

Este tenebroso informe casi coincide con otro publicado por la organización Mundial de la Salud en junio de 2000, titulado Informe sobre la salud mundial.  Básicamente se comparan los resultados obtenidos en el control de enfermedades con el dinero invertido. Los resultados sorprendentes. Entre los 40 primeros países, Francia ocupa el primer lugar.  Italia es el número 2, España 3, Japón 10, Reino Unido 18, Colombia 22, Canadá 30, Chile 33, Costa Rica 36 y Estados Unidos 37, un puesto vergonzoso para el país con los mayores recursos económicos y técnicos .  

¿A qué se debe lo anterior? A los graves errores médicos atrás expuestos, al alto número de cirugías innecesarias, al abuso de los rayos X, al rechazo sistemático de métodos naturales comprobados científicamente para tratar muchas enfermedades -como es el caso de los males cardiovasculares-,  a los pobres resultados logrados en el tratamiento del cáncer y otras enfermedades graves, a la falta de conocimientos en nutrición de la gran mayoría de médicos ortodoxos y a la ausencia casi total de programas de prevención. Lo que si predominan son las grandes campañas publicitarias sobre las drogas sintéticas y sobre la conveniencia de detectar el cáncer temprano, cuando todos los esfuerzos se deberían orientar a enseñarle al público cómo evitarlo.  Hay graves fallas en la educación en lo que se respecta a la salud,  el bien más preciado del ser humano.  Se abusa del tabaco, del alcohol y de las drogas heroicas. Los consumos de azúcar y otros carbohidratos y aceites refinados, de frituras y comida chatarra (junk foods) son muy altos.  La gente en general casi no come frutas, hortalizas, semillas, nueces y cereales integrales.  En resumen, mientras no se corrijan la dieta y las costumbres viciosas, la mayoría de los habitantes no podrán tener un organismo funcionando como debe ser, con un sistema inmunológico capaz de defenderse de los patógenos que constantemente nos atacan, por lo cual, continuarán siendo buenos clientes de la medicina ortodoxa.  Este es el triste panorama de la salud en Estados Unidos y en muchos países. 

En América Latina, los costos médicos son bajos en comparación con los de Estados Unidos, pero son altos para los habitantes de esos países y son, por lo general, insuficientes.  Una enorme ayuda para solucionar el problema del alto costo de la medicina convencional sería algún sistema que permitiera diseminar en lenguaje claro y sencillo todas las alternativas que ofrece la medicina natural, para aliviar o curar muchas de las enfermedades que hoy nos aquejan.

En este blog que es el de un enamorado de lo natural, espero que sea un pequeño aporte en nuestro idioma para todas aquellas personas sin seguro médico y para las que no han encontrado solución a sus problemas de salud en la medicina ortodoxa.  Esto fue precisamente lo que me sucedió y lo que me impulsó al estudio y a la práctica de la medicina natural.  He tenido la suerte de encontrar información sobre la necesidad de hacer cambios en las dietas en las costumbres y en la importancia de tomar suplementos alimenticios y remedios naturales, única manera de solucionar problemas de salud sin intoxicar el organismo con drogas sintéticas, y dándole lo que necesita.  Llevo más de 35 años practicando la medicina natural con éxito suficiente para animarme a escribir estas líneas con el fin de divulgar lo que puede ser útil para muchas personas y así lo espero. 

Debo aclarar que no pretendo sostener que la medicina convencional no se necesita porque sería completamente absurdo.  Este tipo de medicina es indispensable y son increíbles los adelantos logrados en este campo.  Pero en mi caso particular y en el de muchas personas la medicina natural logró lo que la ortodoxa no pudo solucionar.  Más adelante relato con detalles los hechos que a mí hicieron perder la fe en la medicina convencional y dedicarme de lleno a estudiar la natural cuyas publicaciones han venido proliferando en los últimos años.

He logrado reunir un buen número de libros sobre el tema y suscribirme a las más importantes publicaciones mensuales editadas por médicos que llevan 15, 20 o más años practicando con éxito la medicina natural.  Recopilo también información de periódicos y de revistas para estar al tanto de los últimos adelantos.

Cuando un pariente o amigo se enferma lo primero que hago es recomendarle que vaya al médico.  Único profesional capacitado para diagnosticar enfermedades cuando los tratamientos prescritos no dan resultados o se formulan drogas sintéticas para tomarlas de por vida. O cuando los efectos secundarios de los remedios pueden ser peores que la enfermedad.  Entonces no vacilo en sugerir la búsqueda de un médico naturista.  Sé muy bien que los remedios naturales no provocan tantos efectos secundarios como los sintéticos pero con algunos es necesario tener cuidado especialmente cuando el enfermo toma además drogas sintéticas.  Por lo anterior y para terminar quiero hacer énfasis en los siguientes puntos:

La medicina natural quiere divulgar los grandes adelantos en este campo y las experiencias personales.  No se le da la salud la importancia que merece, una de las grandes fallas de la educación es la falta de cursos obligatorios sobre nutrición y prevención de enfermedades para no perder el grande tesoro del ser humano que es la salud.  Solo nos damos cuenta de lo importante que es cuando la perdemos, porque no nos enseñaron que hay que cuidarla.

La filosofía de hoy es disfrutar al máximo de la vida y divertirnos los más que se pueda. Si enfermamos  para eso están los médicos y es un tremendo error.  La salud debe ser responsabilidad de cada cual y es necesario aprender a cuidarla.  Los elevadísimos costos de la medicina convencional están poniendo en evidencia la necesidad del cambio y no cabe la menor duda de que la medicina natural es el camino para lograrlo.  Creo francamente que para mediados del siglo XXI la medicina natural debe estar disponible en muchos hospitales para que los pacientes puedan elegir entre lo ortodoxo y lo natural.  Las grandes compañías farmacéuticas se habrán dado cuenta de que en vez de síntesis de productos químicos hay grandes posibilidades en el campo de los remedios naturales.  Aun de algunos patentables lo cierto del caso es que en el reino vegetal las probabilidades de encontrar remedios efectivos son enormes.  No solo es la hierbas sino en los alimentos.  

Los últimos descubrimientos de fitoquímicos con características medicinales en varios alimentos son notables. Los fitoquímicos son sustancias con poderes anticancerígenas y otras son antiinflamatorias otros tienen propiedades analgésicas otros evitan la la formación de coágulos.

Hay todo un arsenal de remedios naturales en las hierbas y en los alimentos.  La medicina convencional a la larga estará encargada de atender las urgencias los trasplantes de los órganos, los casos que no se pueden solucionar con remedios y requieren cirugía y otros que no se pueden solucionar con tratamientos naturales.

El uso de hierbas medicinales y otros suplementos naturales ha tomado gran impulso en Europa en los últimos años gracias a la Comisión E de Alemania una organización similar a la FDA (Foods and Drug Administration) de Estados Unidos,  conformada por un grupo de expertos que dan recomendaciones al gobierno sobre la efectividad y seguridad de los remedios naturales, con base en estudios científicos.  

Con este mecanismo se ha aprobado en dicho país una gran cantidad de remedios naturales que están siendo prescritos por muchos médicos en Alemania y en otros países de Europa.

Según entiendo,  el número de recetas de algunos de estos remedios ya está sobrepasando las de productos sintéticos para el mismo fin.  Ojalá tuviéramos organizaciones como la Comisión E en nuestros países.

Constantemente están apareciendo noticias sobre el descubrimiento de fitoquímicos o sustancias con poderes farmacéuticos en hierbas y en alimentos de origen vegetal y otros similares en algunas carnes.  En la década del 70, Michael Pariza, un Ph. D.,  descubrió en la grasa de las hamburguesas una sustancia con potencial anticancerígeno que fue identificada con el nombre de ácido Linoico conjugado o CLA (por su sigla en inglés).

El CLA  es un ácido graso similar al aceite de pescado Omega -3, un suplemento alimenticio de gran popularidad en el mundo entero conocido también como EPA, con la diferencia de que el CLA es mucho más activo.  El Omega -3 se extrae del salmón, la caballa, el atún y las sardinas que viven en aguas frías cerca de los polos.  Como veremos más adelante, es un excelente remedio para varios males y se usa como una ayuda en tratamientos para ciertos tipos de cáncer.  De acuerdo con varios expertos, el CLA puede llegar a ser una poderosa arma contra varias enfermedades graves, incluyendo el cáncer.   Lo anterior es una de las noticias más recientes.  Otros fitoquímicos reconocidos y que ya están en uso son licopen, lutein,, quercetin,  acido alfa lipóico, zeaxanthin, L-taurina, curcumín y muchos otros.  Estos al lado de un montón de extractos de plantas y alimentos, están empezando a formar lo que podría llamarse la farmacia natural del futuro.

Poco a poco la medicina natural irá ganando terreno para llegar a formar la medicina integrada.  Este movimiento está promoviendo la búsqueda de drogas menos tóxicas por parte de las industrias farmacéuticas y de formulaciones especiales para drogas con fuertes efectos secundarios que incluyan sustancias que los reduzcan.  Las escuelas de medicina incluirán en esos programas cursos sobre medicina natural.  Algunas ya lo hacen.

No cabe la menor duda de que para algunas enfermedades los tratamientos naturales son la mejor opción pero se pueden presentar casos como el de muchas personas en los cuales es necesario recurrir a la medicina convencional.   La medicina integrada es la Medicina del siglo 21. 

 

 

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