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jueves, 5 de febrero de 2026

Flujos y síntomas asociados a posibles infecciones de transmisión sexual (ITS):

Los cambios en el flujo vaginal pueden indicar infecciones de transmisión sexual (ITS) tras una infidelidad, destacando la tricomoniasis, que provoca secreción amarillenta/verdosa, picazón y ardor. Aunque la vaginosis bacteriana (flujo gris, olor a pescado) es común tras la actividad sexual, no siempre indica infidelidad. Se recomienda acudir al ginecólogo ante síntomas inusuales.

Flujos y síntomas asociados a posibles ITS:

Tricomoniasis ("Flujo de la infidelidad"): Secreción vaginal de color verde o amarillo, a menudo con mal olor, picazón intensa y ardor al orinar o tener relaciones sexuales.

Clamidia y Gonorrea: Estas ITS pueden ser asintomáticas, pero a veces causan un flujo vaginal anormal, aumento de secreción y dolor en la zona pélvica.

Vaginosis Bacteriana (VB): Flujo grisáceo o blanquecino con olor a "pescado podrido". Aunque a menudo ocurre por desequilibrios tras relaciones sexuales, la evidencia científica señala que no es una prueba directa de infidelidad, ya que puede darse por otros factores.

Candidiasis: Si bien no es una ITS, el aumento de la actividad sexual puede alterar el pH y causar una infección por hongos (flujo blanco, espeso, picazón), pero no es indicativo de infidelidad.

Recomendaciones:

Descarte completo: Si existe sospecha, se deben realizar exámenes de sangre (VIH, sífilis, hepatitis B) y PCR en secreción del cuello uterino (clamidia, tricomona, micoplasma).

Atención médica: Cualquier secreción inusual, olor fuerte, o ardor requiere evaluación ginecológica para determinar la causa y recibir tratamiento adecuado.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Osteoartritis de rodilla

La osteoartritis de rodilla (artrosis) es una enfermedad degenerativa común donde el cartílago que amortigua la articulación se desgasta, causando dolor, rigidez e inflamación. Es crónica, progresiva y sin cura, provocada por edad, sobrepeso, lesiones o uso excesivo. El tratamiento se centra en aliviar síntomas mediante pérdida de peso, ejercicio de bajo impacto, fisioterapia, medicamentos y, en casos avanzados, cirugía.

Síntomas Principales

Dolor: Inicialmente leve tras actividad intensa, haciéndose continuo en fases avanzadas.

Rigidez: Especialmente matutina o tras estar sentado tiempo.

Movilidad reducida: Dificultad para doblar o extender la pierna.

Chasquidos: Sonido o sensación de crujido (crepitación).

 Inflamación: La articulación puede hincharse y sentirse caliente.

 Factores de Riesgo

 Edad: Común en personas de edad avanzada.

 Sobrepeso/Obesidad: Aumenta la carga sobre la rodilla.

 Lesiones: Daños previos (rotura de meniscos, ligamentos).

 Genética y género: Más común en mujeres.

 Opciones de Tratamiento

 

Cambios en estilo de vida: Perder peso es crucial para reducir la carga articular.

Ejercicio y Fisioterapia: Fortalecer músculos (cuádriceps) y ejercicios de bajo impacto (natación, bicicleta).

 Medicamentos: Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y analgésicos para controlar el dolor.

Terapias físicas/Infiltraciones: Uso de rodilleras (órtesis), inyecciones de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP).

Cirugía: Artroscopia (casos leves) o reemplazo total/parcial de rodilla (artroplastia) en casos severos y discapacitantes.

Diagnóstico

Se realiza mediante historia clínica, examen físico y confirmación con radiografías que muestran la reducción del espacio articular.

Flujos vaginales


 

El flujo vaginal es una secreción normal, transparente o blanquecina, que limpia y lubrica la vagina, variando en cantidad y textura según el ciclo menstrual, ovulación o embarazo. Se vuelve anormal si presenta olor fétido, color verdoso/grisáceo, picazón o ardor, indicando posibles infecciones como candidiasis o vaginosis, las cuales requieren diagnóstico médico.

Características del Flujo Vaginal

Normal: Transparente, blanco, cremoso o elástico, sin mal olor. Aumenta con la ovulación o excitación.

Anormal (requiere consulta):

Blanco y espeso (tipo requesón): Generalmente indica candidiasis (infección por hongos) acompañada de picor.

Grisáceo o blanco grisáceo: A menudo sugiere vaginosis bacteriana, usualmente con mal olor.

Verdoso o amarillento: Puede ser señal de tricomoniasis o infecciones de transmisión sexual.

Café o con sangre: Común tras el periodo, pero si es persistente o fuera de ciclo, debe evaluarse.

Causas de Flujo Anormal

Infecciones: Vaginosis bacteriana, candidiasis vaginal, o infecciones de transmisión sexual como clamidia o gonorrea.

Factores Externos: Jabones perfumados, duchas vaginales, detergentes, o uso de antibióticos.

Cambios Hormonales: Menopausia o anticonceptivos.

 Recomendaciones y Cuidado

 Mantener el área limpia y seca, preferiblemente solo con agua.

 Utilizar ropa interior de algodón.

 Evitar: Duchas vaginales, aerosoles íntimos y fragancias, ya que pueden alterar el pH natural.

Aviso: Si el flujo es inusual, presenta mal olor, cambia de color intensamente o causa molestias, se recomienda consultar a un profesional de la salud.

martes, 3 de febrero de 2026

Tomarle una foto con flash a tu hijo podría salvarle la vida

Tomarle una foto con flash a tu hijo podría salvarle la vida

Sí, así como lo lees. En ocasiones, una acción tan cotidiana como tomar una fotografía puede revelar algo que el ojo humano no detecta a simple vista: un reflejo blanco en la pupila, en lugar del reflejo rojo normal que produce el flash.

Ese brillo blanquecino se llama leucocoria y no es un hallazgo normal.

La leucocoria puede ser la primera señal de un retinoblastoma, un tumor maligno que se origina en la retina, el tejido del ojo responsable de captar la luz y permitir la visión. Este tumor aparece principalmente en lactantes y niños pequeños, casi siempre antes de los cinco años.

Lo más peligroso es que, en sus etapas iniciales, no causa dolor, no produce enrojecimiento evidente y el niño puede comportarse con total normalidad. Mientras todo parece estar bien, el tumor puede crecer silenciosamente dentro del ojo, comprometer la visión y, si no se trata a tiempo, extenderse más allá del globo ocular.

La fotografía con flash se convierte entonces en una herramienta inesperada de detección precoz. En una imagen, un ojo puede mostrar el reflejo rojo habitual, mientras el otro refleja un color blanco, amarillento o plateado, como se observa en esta imagen. Ese contraste no debe pasarse por alto.

Detectado de forma temprana, el retinoblastoma tiene altas tasas de curación y, en muchos casos, permite salvar la vida del niño y preservar la visión. El problema es el retraso en la consulta.

Por eso, si alguna vez notas un reflejo blanco en las fotos de tu hijo, o si un ojo “brilla diferente” al usar flash, no lo atribuyas a la cámara ni a la luz. Acude de inmediato a una valoración por oftalmología.

A veces, una simple imagen puede marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y llegar demasiado tarde.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

Ojos de pescado o Mezquinos

 Los “ojos de pescado” o “mezquinos” son verrugas vulgares causadas por el virus del papiloma humano (VPH).

Estas lesiones cutáneas son muy frecuentes y se producen cuando ciertos tipos de VPH infectan la piel, generalmente a través de pequeñas fisuras o microtraumatismos. A diferencia de otros tipos de VPH asociados a lesiones en mucosas, las verrugas vulgares afectan sobre todo manos, dedos, plantas de los pies y zonas de fricción.

 ¿Qué tipos de VPH las causan?

Las verrugas vulgares suelen estar asociadas principalmente a:

- VPH tipo 1 (muy común en plantas de los pies)

- VPH tipos 2 y 4 (frecuentes en manos y dedos)

Estos tipos de virus son de bajo riesgo y no se asocian a tumor maligno, pero sí son contagiosos.

¿Por qué tienen esos “puntitos negros”?

Uno de los rasgos más característicos es la presencia de pequeños puntos oscuros en su superficie.

Estos no son “raíces”, sino capilares sanguíneos superficiales coagulados (microvasos dañados por el crecimiento de la verruga), lo que explica su aspecto punteado y, en ocasiones, el dolor al presionarlas.

¿Cómo se ven las verrugas vulgares?

- Superficie áspera o rugosa

- Color similar a la piel o ligeramente grisáceo

- Bordes bien definidos

- Pueden crecer hacia adentro cuando están en zonas de presión, como la palma o la planta del pie

- A veces son dolorosas al tacto o al caminar

¿Cómo se contagian?

- Contacto directo piel con piel

- Uso compartido de superficies húmedas (piscinas, duchas)

- Autoinoculación (rascar una verruga y tocar otra zona)

¿Desaparecen solas?

En muchos casos, el sistema inmunológico puede eliminarlas con el tiempo, especialmente en niños. Sin embargo, en adultos pueden persistir durante años y requerir tratamiento médico.

No se recomienda arrancarlas ni tratarlas de forma casera sin supervisión médica, ya que puede favorecer su diseminación.

lunes, 2 de febrero de 2026

Sinusitis aguda e inflamación de los senos paranasales

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La sinusitis aguda es una inflamación e infección de los senos paranasales, generalmente provocada por un virus (resfriado común) que dura 4 semanas o menos. Se caracteriza por dolor/presión facial, congestión nasal, secreción purulenta y fiebre. Suele autolimitarse, tratándose con reposo, analgésicos, descongestionantes y lavados nasales, reservando los antibióticos para casos bacterianos persistentes o graves.

Síntomas Principales

Dolor y presión facial: Aumenta al inclinarse hacia adelante.

    Congestión nasal: Obstrucción que dificulta la respiración.

    Secreción nasal: Moco espeso, amarillo o verde (purulento), anterior o posterior.

    Otros: Dolor de cabeza, fiebre, fatiga, tos y dolor de muelas.

Causas y Duración

Duración: Se considera aguda cuando los síntomas persisten por 4 semanas o menos.

    Causa: Generalmente comienza como una infección viral respiratoria (resfriado común). En ocasiones, la inflamación bloquea el drenaje sinusal, permitiendo que las bacterias crezcan.

Tratamiento

Medidas generales: Lavados nasales con solución salina, hidratación, analgésicos (ibuprofeno, paracetamol) y descongestionantes.

    Antibióticos: Solo necesarios si la causa es bacteriana, sospechada por síntomas que duran más de 10 días, fiebre >39°C o empeoramiento tras una mejoría inicial.

    Evitar: El uso excesivo de aerosoles descongestionantes nasales por más de 3-5 días.

 ¿Cuándo consultar al médico?

Se debe buscar atención médica si hay:

 Síntomas que duran más de 10 días sin mejora.

    Fiebre alta (superior a 39°C o 102°F).

    Dolor facial intenso.

    Síntomas que empeoran después de mejorar.

    Signos de alerta: alteraciones visuales (visión doble, hinchazón ocular), rigidez de nuca, confusión o dolor de cabeza intenso.

 La mayoría de las sinusitis agudas no son contagiosas, aunque el virus que la causó sí puede serlo, por lo que se recomienda el lavado de manos frecuente.

Está presente cuando el tejido que recubre los senos paranasales se hincha o inflama. Ocurre como resultado de la reacción inflamatoria de una infección por virus, hongos o bacterias.

Causas

Los senos paranasales son espacios llenos de aire en el cráneo. Están localizados por detrás de la frente, los huesos de la nariz, las mejillas y los ojos. Por lo general, el moco puede salir y el aire puede circular a través de ellos.

Cuando las aberturas paranasales resultan bloqueadas o se acumula demasiado moco, las bacterias y otros microorganismos pueden crecer más fácilmente.

La sinusitis se puede presentar por una de las siguientes situaciones:

Los pequeños vellos (cilios) de los senos paranasales no logran sacar el moco en forma apropiada. Esto puede deberse a algunas afecciones.

Los resfriados y las alergias pueden provocar la producción de demasiado moco o la inflamación asociada puede bloquear la abertura de los senos paranasales.

Un tabique nasal desviado, un espolón óseo nasal o pólipos nasales pueden bloquear la abertura de los senos paranasales.

Una infección crónica que puede causar hinchazón e inflamación de las mucosas

Hay tres tipos de sinusitis:

La sinusitis aguda es cuando los síntomas están presentes por 4 semanas o menos. Es causada por virus o bacterias que crecen en los senos paranasales.

La sinusitis crónica se presenta cuando los síntomas y la hinchazón de los senos paranasales está presente por más de 3 meses. Puede ser causada por bacterias o un hongo.

La sinusitis subaguda es cuando los síntomas y la hinchazón se presenta entre 1 y 3 meses

Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de que un adulto o un niño presente sinusitis:

Rinitis alérgica o fiebre del heno

    Fibrosis quística

    Ir a guarderías

    Enfermedades que impiden que los cilios trabajen apropiadamente

    Cambios de altitud (volar o bucear)

    Adenoides grandes

    Tabaquismo

    Sistema inmunitario debilitado por VIH o quimioterapia

    Estructuras anormales de los senos paranasales

 Síntomas

Los síntomas de la sinusitis aguda en adultos muy a menudo se presentan después de un resfriado que no mejora o que empeora después de 10 días. Los síntomas incluyen:

Mal aliento o pérdida del sentido del olfato

Tos que generalmente empeora por la noche

    Fatiga y sensación de malestar general

    Fiebre

    Dolor de cabeza

    Dolor similar a presión, dolor detrás de los ojos, dolor de dientes o sensibilidad facial

    Congestión y secreción nasal

    Dolor de garganta y goteo retronasal

Los síntomas de la sinusitis crónica son los mismos que los de la sinusitis aguda. Sin embargo, los síntomas tienden a ser más leves y a durar más de 12 semanas.

Los síntomas de la sinusitis en niños incluyen:

Resfriado o enfermedad respiratoria que ha estado mejorando y luego comienza a empeorar

Fiebre alta junto con secreción nasal oscura durante al menos 3 días

Secreción nasal, con o sin tos, durante más de 10 días y no está mejorando

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica lo examinará a usted o a su hijo para ver si hay sinusitis:

Examinando la nariz en búsqueda de signos de pólipos

Proyectando una luz contra los senos paranasales (transiluminación) para buscar signos de inflamación

Haciendo percusión sobre el área sinusal para encontrar sensibilidad que puede deberse a una infección

El proveedor puede observar los senos paranasales a través de un endoscopio de fibra óptica (endoscopia nasal o rinoscopia) para diagnosticar la sinusitis. Esto generalmente lo realiza un médico especialista en problemas de la nariz, el oído y la garganta (otorrinolaringólogo).

Los exámenes imagenológicos que se pueden usar para decidir sobre el tratamiento son:

Una tomografía computarizada de los senos paranasales para ayudar a diagnosticar sinusitis o para observar los huesos y tejidos de los senos paranasales en mayor detalle

Una resonancia magnética de los senos paranasales si pudiera haber un tumor o una infección provocada por hongos

La mayoría de las veces, las radiografías regulares de los senos paranasales no diagnostican bien una sinusitis.

Si usted o su hijo padecen sinusitis que no desaparece o que es recurrente, otros exámenes pueden incluir:

Pruebas para alergias

Exámenes de sangre para detectar VIH u otros exámenes de inmunodeficiencia

Pruebas de la función ciliar

Cultivo nasal

Citología nasal

Pruebas de cloro en sudor para fibrosis quística

Tratamiento

CUIDADOS PERSONALES

Pruebe las siguientes medidas para reducir la falta de ventilación en los senos paranasales:

Aplique paños húmedos y calientes en la cara varias veces al día.

Beba mucho líquido para diluir el moco.

    Inhale vapor de 2 a 4 veces por día (por ejemplo, sentado en el baño con la ducha abierta).

    Rocíe con una solución salina nasal varias veces al día.

    Utilice un humidificador.

    Use un rinocornio o un bote de solución salina a chorro para limpiar los senos paranasales.

Tenga cuidado con el uso de descongestionantes nasales de venta libre como la oximetazolina (Afrin) o fenilefrina (Neosynephrine). Pueden ayudar al principio, pero utilizarlos más de 3 a 5 días puede empeorar la congestión nasal y crean dependencia.

Para aliviar el dolor o la presión de los senos paranasales:

Evite volar en avión cuando esté congestionado.

Evite temperaturas extremas, cambios bruscos de temperatura e inclinarse hacia delante con la cabeza baja.

Pruebe con acetaminofén, ibuprofeno o naproxeno.

 MEDICAMENTOS Y OTROS TRATAMIENTOS

Por lo regular, no se necesitan antibióticos para la sinusitis aguda. La mayoría de estas infecciones desaparecen por sí solas. Incluso cuando los antibióticos ayudan, solo pueden reducir ligeramente el tiempo que demora la infección en desaparecer. Los antibióticos pueden recetarse antes para:

 Niños con secreción nasal, posiblemente con tos que no mejora después de 2 a 3 semanas

    Fiebre superior a 102.2°F (39°C)

    Dolor de cabeza o dolor en la cara

    Hinchazón grave alrededor de los ojos

La sinusitis aguda debe tratarse durante 5 a 10 días. La sinusitis crónica debe tratarse de 3 a 4 semanas.

En algún momento, su proveedor considerará la posibilidad de:

Otros medicamentos recetados

    Más pruebas

    Referir a un especialista en oído, nariz y garganta o a un especialista en alergias

Otros tratamientos para la sinusitis incluyen:

Inyecciones para alergias (inmunoterapia) para ayudar a prevenir la reaparición de la enfermedad

    Evitar los desencadenantes de alergias

    Aerosoles nasales con corticosteroides y antihistamínicos para disminuir la hinchazón, en especial si hay pólipos nasales o alergias

    Corticosteroides orales

También puede ser necesaria una cirugía para agrandar la abertura y drenar los senos paranasales. Usted puede considerar este procedimiento si:

Los síntomas no desaparecen después de 3 meses de tratamiento.

    Tiene más de 2 o 3 episodios de sinusitis aguda cada año.

La mayoría de las infecciones de los senos paranasales causadas por hongos necesitan cirugía. La reparación quirúrgica de un tabique desviado o de pólipos nasales puede evitar que la afección reaparezca.

Expectativas (pronóstico)

Generalmente, las infecciones sinusales se curan con cuidados personales y tratamiento médico. Si usted presenta episodios recurrentes, lo deben evaluar para buscar las causas, como pólipos nasales, u otros problemas, como alergias.

Posibles complicaciones

Aunque son muy poco frecuentes, las complicaciones pueden incluir:

 Absceso

    Infección ósea (osteomielitis)

    Meningitis

    Infección cutánea alrededor del ojo (celulitis orbitaria)

 Cuándo contactar a un profesional médico

 Comuníquese con su proveedor si:

 Los síntomas perduran por más de 10 a 14 días o padece de un resfriado que empeora después de 7 días.

    Padece de un dolor de cabeza intenso que no se alivia con medicamentos de venta libre.

    Tiene fiebre.

    Todavía tiene síntomas después de haber tomado todos los antibióticos en forma apropiada.

    Presenta cualquier cambio en la visión durante una infección de los senos paranasales.

Una secreción verdosa o amarillenta no significa que usted definitivamente tiene una infección de los senos paranasales o que necesite antibióticos. Muchas personas con este síntoma se recuperan totalmente sin tomar antibióticos.

Prevención

La mejor manera de prevenir la sinusitis es evitar la gripe y los resfriados o tratar los problemas rápidamente.

Controlar sus alergias, si las tiene.

    Vacunarse anualmente contra la influenza.

    Reducir el estrés.

    Lavarse las manos con frecuencia, particularmente después de darle la mano a otros.

Otros consejos para prevenir la sinusitis:

 Evitar el humo y los contaminantes.

    Beber bastante líquido para incrementar la humedad del cuerpo.

    Tomar descongestionantes durante una infección de las vías respiratorias altas.

    Tratar las alergias de manera apropiada y rápida.

    Utilizar un humidificador para incrementar la humedad en la nariz y las áreas sinusales.

 Nombres alternativos

Sinusitis aguda; Infección de los senos paranasales (infección sinusal); Sinusitis de tipo aguda; Sinusitis crónica; Rinosinusitis

Referencias

DeMuri GP, Wald ER. Sinusitis. In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds. Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 62.

Murr AH, Pletcher SD. Approach to the patient with nose, sinus, and ear disorders. In: Goldman L, Cooney KA, eds. Goldman-Cecil Medicine. 27th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2024:chap 394.

 Pappas DE, Boggs SR. Sinusitis. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, et al, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 22nd ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2025:chap 429.

 Rosenfeld RM, Piccirillo JF, Chandrasekhar SS, et al. Clinical practice guideline (update): adult sinusitis. Otolaryngol Head Neck Surg. 2015;152(2 Suppl):S1-S39. PMID: 25832968 pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25832968/.

Ultima revisión 5/2/2024

 Versión en inglés revisada por: Josef Shargorodsky, MD, MPH, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, MD. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

 Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.


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