Seguir este Blog

viernes, 7 de noviembre de 2025

Esclerosis lateral amiotrófica

 


La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que ataca las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, lo que resulta en la pérdida del control muscular. Esto provoca debilidad muscular, espasmos y dificultad para hablar, tragar y respirar. Aunque no tiene cura, existen tratamientos para ayudar a manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida. 

Síntomas principales

Debilidad muscular progresiva, que a menudo comienza en las extremidades

    Espasmos musculares o calambres

    Dificultad para caminar, escribir o moverse

    Problemas de habla (disartria)

    Dificultad para tragar (disfagia)

    Dificultad para respirar a medida que la enfermedad avanza

 Causas

La causa es desconocida en la mayoría de los casos, pero se estima que en un 5-10% de los casos es de origen genético (ELA familiar).

Otros factores de riesgo incluyen el servicio militar (posiblemente por exposición a toxinas).

Diagnóstico

 Los médicos suelen utilizar una combinación de:

        Resonancia magnética (RMN): Para descartar otras condiciones.

        Electromiografía (EMG): Para medir la actividad eléctrica de los músculos.

        Estudios de conducción nerviosa: Para evaluar la rapidez con la que los nervios transmiten impulsos eléctricos.

        Análisis de sangre y orina.

        Punción lumbar.

        Pruebas genéticas: Para identificar mutaciones hereditarias.

 Tratamiento

 Medicamentos:

Existen fármacos para ralentizar la progresión de la enfermedad, como el riluzol y el edaravone, que actúan sobre la liberación de glutamato y los radicales libres.

 Terapias de apoyo:

Fisioterapia y ejercicio moderado para mantener la movilidad.

Terapia del habla para mejorar la comunicación.

Soporte nutricional para manejar la dificultad para tragar.

Soporte respiratorio para asistir la respiración.

Atención multidisciplinar:

Es crucial contar con un equipo de profesionales de la salud que trabajen coordinadamente con el paciente y su familia.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Bacterias en el organismo

La sangre

Mundo microscópico

Glándula de Bartolino

Una glándula de Bartolino inflamada, conocida como bartolinitis, ocurre cuando los conductos de estas glándulas se obstruyen, causando que el líquido se acumule y forme un quiste o, si se infecta, un absceso. El tratamiento depende de si es infecciosa y su gravedad: puede ir desde baños de asiento con agua tibia y analgésicos hasta antibióticos y, en casos persistentes, cirugía para drenar o extirpar la glándula. 
Causas
Obstrucción del conducto: La secreción de las glándulas se vuelve más densa y bloquea la salida de los conductos. 
Infección: Las bacterias pueden entrar en la glándula (a menudo provienen de la piel o el tracto digestivo) y causar una infección. 
Síntomas
Aparición de un bulto sensible o doloroso cerca de la abertura vaginal.
Enrojecimiento e hinchazón en el área.
Dolor, especialmente al caminar, sentarse o tener relaciones sexuales.
Fiebre (generalmente no está presente en infecciones locales, a menos que el absceso sea grande).
Secreción purulenta en caso de infección. 
Tratamiento
Para inflamación leve o quiste no infectado:
Baños de asiento con agua tibia: Sumergirse en agua tibia varias veces al día puede ayudar al quiste a romperse por sí solo. 
Compresas tibias: Aplicar compresas tibias en la zona puede aliviar el dolor. 
Analgésicos y antiinflamatorios: Para controlar el dolor y la inflamación. 
Para absceso o infección:
Antibióticos: Si hay infección bacteriana, se recetan antibióticos. 
Drenaje quirúrgico: El médico puede hacer una pequeña incisión para drenar el pus del absceso. 
Para casos recurrentes o crónicos:
Cirugía: En casos graves o recurrentes, se puede realizar una marsupialización (para crear una nueva abertura para la glándula) o la extirpación completa de la glándula, que generalmente no afecta la lubricación de manera significativa.
Prevención
Mantener una buena higiene íntima, especialmente si se tiene actividad sexual. 
Evitar el uso de jabones o productos irritantes en la zona genital. 
Cuidar la zona perianal para prevenir la contaminación con bacterias como la E. coli. 

Leimioma intramural

 

Un leiomioma intramural del útero es un tumor benigno (no canceroso) que crece dentro de la pared muscular del útero. Estos tumores son muy comunes y a menudo asintomáticos, pero pueden causar síntomas como sangrado menstrual anormal, dolor pélvico, estreñimiento o problemas urinarios, dependiendo de su tamaño y ubicación. El diagnóstico se realiza mediante exámenes pélvicos y estudios de imagen como la ecografía.

Características principales

Benignidad:

    Los leiomiomas intramurales son tumores benignos y rara vez se vuelven cancerosos.

    Crecimiento:

    Crecen en el miometrio, que es la capa muscular del útero, pudiendo variar su tamaño desde pequeño hasta grande.

    Causas:

    Su desarrollo se relaciona con factores hormonales, como los estrógenos y progestágenos.

Síntomas

Aunque muchos no presentan síntomas, los más comunes incluyen:

Sangrado menstrual abundante, prolongado o irregular.

    Presión o dolor pélvico.

    Necesidad de orinar con más frecuencia o dificultad para vaciar la vejiga.

    Estreñimiento.

    Dolor de espalda o piernas.

    En algunos casos, pueden causar problemas de fertilidad o abortos recurrentes.

 Diagnóstico

Exploración física: Se puede detectar durante un examen pélvico.

Ecografía transvaginal: Es el estudio de imagen más importante para confirmar el diagnóstico y evaluar el tamaño y ubicación.

Resonancia magnética (RM): Aporta información más detallada sobre la relación del tumor con otras estructuras cercanas.

Tratamiento

El tratamiento depende de los síntomas y del impacto en la calidad de vida.

Observación: Si no hay síntomas, el médico puede recomendar un seguimiento periódico.

Tratamiento farmacológico: Se pueden usar medicamentos hormonales para controlar el crecimiento.

Embolización de arterias uterinas: Procedimiento radiológico para cortar el suministro de sangre al mioma.

Cirugía: La cirugía puede ser necesaria si los síntomas son severos o el mioma es muy grande. La miomectomía es la extirpación quirúrgica del mioma.

 

Tubas uterinas congestivas: 

Las "tubas uterinas congestivas"

se refieren a una inflamación o hinchazón de las trompas de Falopio, que puede estar causada por una infección o endometriosis, y puede dificultar la fertilidad. Aunque a menudo no presenta síntomas evidentes, puede manifestarse con dolor pélvico, fiebre, sangrado irregular o secreción vaginal. El tratamiento y la capacidad para quedar embarazada dependen de la causa y la severidad de la inflamación.

Causas

Infección pélvica: La causa más común es la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP), a menudo provocada por infecciones de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea.

    Endometriosis: La presencia de tejido endometrial fuera del útero puede afectar las trompas.

    Hidrosalpinx: Una infección puede provocar la acumulación de líquido en el extremo de la trompa, que se dilata y se bloquea.

    Cirugía pélvica: Las adherencias que se forman después de una cirugía abdominal o pélvica pueden obstruir las trompas.

Síntomas

A menudo, no hay síntomas.

    Dolor en la zona pélvica.

    Fiebre, náuseas.

    Sangrado irregular.

    Dolor durante el coito o al orinar.

    Secreción vaginal anormal.

Diagnóstico

Una histerosalpingografía (HSG) puede determinar si las trompas están bloqueadas.

Tratamiento y fertilidad

Infección: Si la causa es una infección, el tratamiento principal son los antibióticos.

    Obstrucciones leves: La canulación tubárica selectiva puede abrir bloqueos próximos al útero.

    Bloqueos severos o irreversibles:

    Fecundación in vitro (FIV): Es la técnica de reproducción asistida más indicada, ya que la fecundación se realiza en el laboratorio, sin que las trompas intervengan.

    Inseminación artificial (IA): Puede ser una opción si solo una trompa está obstruida.

    En casos extremos: Puede ser necesaria la salpingectomía, que es la extirpación de las trompas. 

 

 

 <script async src="https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3396681697262065"
     crossorigin="anonymous"></script>


 

Calencrem

  Calencrem® L.H.A. Crema Composición: Calendula officinalis D3. Calendula officinalis D6. Aloe D3. Viola tricolor D3. a.a. Indicacion...