Un leiomioma intramural del útero es un tumor benigno (no canceroso) que crece dentro de la pared muscular del útero. Estos tumores son muy comunes y a menudo asintomáticos, pero pueden causar síntomas como sangrado menstrual anormal, dolor pélvico, estreñimiento o problemas urinarios, dependiendo de su tamaño y ubicación. El diagnóstico se realiza mediante exámenes pélvicos y estudios de imagen como la ecografía.
Características principales
Benignidad:
Los leiomiomas intramurales son tumores benignos y rara vez se vuelven cancerosos.
Crecimiento:
Crecen en el miometrio, que es la capa muscular del útero, pudiendo variar su tamaño desde pequeño hasta grande.
Causas:
Su desarrollo se relaciona con factores hormonales, como los estrógenos y progestágenos.
Síntomas
Aunque muchos no presentan síntomas, los más comunes incluyen:
Sangrado menstrual abundante, prolongado o irregular.
Presión o dolor pélvico.
Necesidad de orinar con más frecuencia o dificultad para vaciar la vejiga.
Estreñimiento.
Dolor de espalda o piernas.
En algunos casos, pueden causar problemas de fertilidad o abortos recurrentes.
Diagnóstico
Exploración física: Se puede detectar durante un examen pélvico.
Ecografía transvaginal: Es el estudio de imagen más importante para confirmar el diagnóstico y evaluar el tamaño y ubicación.
Resonancia magnética (RM): Aporta información más detallada sobre la relación del tumor con otras estructuras cercanas.
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas y del impacto en la calidad de vida.
Observación: Si no hay síntomas, el médico puede recomendar un seguimiento periódico.
Tratamiento farmacológico: Se pueden usar medicamentos hormonales para controlar el crecimiento.
Embolización de arterias uterinas: Procedimiento radiológico para cortar el suministro de sangre al mioma.
Cirugía: La cirugía puede ser necesaria si los síntomas son severos o el mioma es muy grande. La miomectomía es la extirpación quirúrgica del mioma.
Tubas uterinas congestivas:
Las "tubas uterinas congestivas"
se refieren a una inflamación o hinchazón de las trompas de Falopio, que puede estar causada por una infección o endometriosis, y puede dificultar la fertilidad. Aunque a menudo no presenta síntomas evidentes, puede manifestarse con dolor pélvico, fiebre, sangrado irregular o secreción vaginal. El tratamiento y la capacidad para quedar embarazada dependen de la causa y la severidad de la inflamación.
Causas
Infección pélvica: La causa más común es la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP), a menudo provocada por infecciones de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea.
Endometriosis: La presencia de tejido endometrial fuera del útero puede afectar las trompas.
Hidrosalpinx: Una infección puede provocar la acumulación de líquido en el extremo de la trompa, que se dilata y se bloquea.
Cirugía pélvica: Las adherencias que se forman después de una cirugía abdominal o pélvica pueden obstruir las trompas.
Síntomas
A menudo, no hay síntomas.
Dolor en la zona pélvica.
Fiebre, náuseas.
Sangrado irregular.
Dolor durante el coito o al orinar.
Secreción vaginal anormal.
Diagnóstico
Una histerosalpingografía (HSG) puede determinar si las trompas están bloqueadas.
Tratamiento y fertilidad
Infección: Si la causa es una infección, el tratamiento principal son los antibióticos.
Obstrucciones leves: La canulación tubárica selectiva puede abrir bloqueos próximos al útero.
Bloqueos severos o irreversibles:
Fecundación in vitro (FIV): Es la técnica de reproducción asistida más indicada, ya que la fecundación se realiza en el laboratorio, sin que las trompas intervengan.
Inseminación artificial (IA): Puede ser una opción si solo una trompa está obstruida.
En casos extremos: Puede ser necesaria la salpingectomía, que es la extirpación de las trompas.
<script async src="https://pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js?client=ca-pub-3396681697262065"
crossorigin="anonymous"></script>

