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miércoles, 21 de octubre de 2026

Diverticulosis

Esos pequeños “agujeros” en el colon pueden parecer alarmantes, pero en realidad corresponden a divertículos: pequeñas bolsas que se forman cuando ciertas zonas de la pared intestinal se debilitan y protruyen hacia afuera. Cuando existen varios, hablamos de diverticulosis.

La diverticulosis es muy frecuente, especialmente a medida que aumenta la edad. Muchas personas la tienen durante años sin saberlo porque, en la mayoría de los casos, no produce ningún síntoma y se descubre de manera incidental durante una colonoscopia o un estudio realizado por otra razón.
Estos divertículos aparecen con mayor frecuencia en el colon, especialmente en el sigmoides. Desde el interior del intestino, lo que el endoscopista observa son pequeñas aberturas redondeadas como las que se aprecian aquí. Detrás de cada una existe una especie de “bolsillo” que se proyecta hacia el exterior de la pared intestinal.

¿Y por qué aparecen? No existe una única causa. Influyen la edad, cambios estructurales de la pared del colon, la presión dentro del intestino, factores genéticos y ciertos hábitos de vida. Una alimentación baja en fibra, obesidad, sedentarismo y tabaquismo se han relacionado con un mayor riesgo de enfermedad diverticular en diferentes estudios.

Pero hay una diferencia que conviene entender:  tener divertículos no significa tener diverticulitis.
La diverticulosis describe simplemente la presencia de estas bolsas. La diverticulitis ocurre cuando uno o más divertículos se inflaman y, en algunos casos, se infectan. Entonces sí pueden aparecer dolor abdominal con frecuencia en la parte inferior izquierda, fiebre, sensibilidad abdominal, cambios en las deposiciones, náuseas o malestar general.

Otra complicación posible es el sangrado diverticular. Un pequeño vaso sanguíneo asociado a uno de estos divertículos puede romperse y producir sangre en las heces, a veces en cantidad importante y sin dolor.
La mayoría de las personas con diverticulosis nunca desarrollará complicaciones graves. Sin embargo, cuando aparecen dolor intenso persistente, fiebre, vómitos, distensión abdominal marcada, incapacidad para evacuar o sangrado abundante, es importante buscar atención médica.

Y algo que antes generaba mucha preocupación: en general, las personas con diverticulosis no necesitan evitar automáticamente semillas, frutos secos, maíz o alimentos similares. Las recomendaciones actuales se enfocan más en una alimentación equilibrada, rica en fibra cuando está indicada, buena hidratación, actividad física y control de otros factores de riesgo.

Lo interesante de esta imagen es que nos permite mirar literalmente hacia el interior del colon y comprender cómo una enfermedad que muchas veces no da señales puede estar presente durante años.
Los divertículos no son “agujeros que atraviesan el intestino”, pero sí son puntos de debilidad de su pared. La mayoría permanecerá silenciosa; el problema comienza cuando alguno se inflama, sangra o desarrolla una complicación.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

Diverticulosis

Esos pequeños “agujeros” en el colon pueden parecer alarmantes, pero en realidad corresponden a divertículos: pequeñas bolsas que se forman ...