
Un
aneurisma de la aorta abdominal puede crecer durante años sin causar
síntomas y convertirse en una amenaza silenciosa para la vida.
La
aorta es la arteria más grande del cuerpo humano. Nace en el corazón y
distribuye sangre rica en oxígeno a todos los órganos. Cuando una
porción de su pared se debilita, puede dilatarse progresivamente
formando un aneurisma de la aorta abdominal, como se observa en esta
imagen.
Muchos pacientes no
presentan síntomas y el aneurisma se descubre de manera incidental
durante una ecografía o tomografía. Sin embargo, a medida que aumenta de
tamaño puede provocar dolor abdominal, dolor lumbar persistente,
sensación de pulsación en el abdomen o molestias profundas en la
espalda.
El principal peligro es
la ruptura del aneurisma, una emergencia médica con una alta mortalidad.
Cuando esto ocurre puede presentarse dolor intenso y repentino en el
abdomen o la espalda, mareo, desmayo, caída de la presión arterial y
choque hemorrágico.
Los
principales factores de riesgo incluyen tabaquismo, edad avanzada,
hipertensión arterial, colesterol elevado, aterosclerosis y antecedentes
familiares de aneurisma.
Por
esta razón, especialmente en personas mayores con factores de riesgo
cardiovasculares, la detección temprana puede salvar vidas. Identificar
un aneurisma antes de que se rompa permite realizar seguimiento o
tratamiento quirúrgico cuando sea necesario.
Mensaje
final: El contenido ofrecido es exclusivamente para fines informativos y
de formación. No equivale a una evaluación médica presencial. Cualquier
síntoma debe ser valorado por un profesional de la salud. #lifestyle