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viernes, 6 de febrero de 2026

Así queda el cerebro después de un infarto cerebral

 

Quiero contarte que así queda el cerebro después de un infarto cerebral, una de las emergencias neurológicas más devastadoras que existen.

La imagen que publicamos con fines educativos ilustra y representa un cerebro con una zona claramente alterada. Esa región más oscura y deformada corresponde a tejido cerebral que dejó de recibir oxígeno y nutrientes tras la obstrucción de un vaso sanguíneo. Cuando la circulación se interrumpe, las neuronas comienzan a morir en cuestión de minutos. Y a diferencia de otros tejidos del cuerpo, el cerebro no se regenera.

¿Qué está ocurriendo realmente?

Un infarto cerebral, también llamado ictus isquémico, sucede cuando una arteria se tapa por completo o casi por completo.

Las causas más frecuentes incluyen:

- Formación de coágulos dentro de las arterias cerebrales

- Aterosclerosis (acumulación de grasa y placas en los vasos)

- Émbolos que viajan desde el corazón o las arterias del cuello hacia el cerebro

- Alteraciones del ritmo cardíaco, como la fibrilación auricular

En la zona afectada, las células nerviosas colapsan, se inflaman y mueren. Alrededor, el cerebro intenta sobrevivir redistribuyendo el flujo sanguíneo y activando mecanismos de compensación, pero muchas veces el daño ya es irreversible.

¿Por qué las consecuencias son tan graves?

Cada área del cerebro controla funciones específicas. Cuando una región muere, las funciones que dependían de ella se pierden parcial o totalmente:

- Movimiento de un lado del cuerpo

- Lenguaje y comprensión

- Memoria y atención

- Visión

- Coordinación y equilibrio

- Conciencia

Por eso, dos infartos cerebrales nunca son iguales: todo depende del lugar, tamaño y rapidez de atención.

** Síntomas de alarma que nunca deben ignorarse **

Un infarto cerebral suele aparecer de forma súbita. Las señales más importantes son:

- Debilidad o parálisis repentina de la cara, brazo o pierna, sobre todo de un solo lado

- Dificultad para hablar, arrastrar palabras o no entender lo que se escucha

- Pérdida brusca de la visión en uno o ambos ojos

- Dolor de cabeza intenso, súbito y diferente a lo habitual

- Mareo, pérdida del equilibrio o coordinación

Ante cualquiera de estos signos, el tiempo es cerebro. Cada minuto sin tratamiento implica más neuronas perdidas y menos posibilidades de recuperación.

Estos casos nos recuerdan que el cerebro no siempre avisa con dolor: muchas veces avisa con silencio, debilidad o confusión. Reconocer esos mensajes y actuar de inmediato puede marcar la diferencia entre la vida independiente y una discapacidad permanente.

Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

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