Si te duele la planta del pie, esta podría ser una de las causas
El dolor persistente en la planta del pie, especialmente a nivel del talón, no aparece por casualidad. En muchos casos, su causa se encuentra en una estructura clave para la biomecánica del pie: la fascia plantar.
La imagen representa una lesión de la fascia plantar, una banda gruesa de tejido fibroso que se extiende desde el hueso del talón hasta la base de los dedos. Su función principal es mantener el arco del pie, absorber el impacto de cada paso y distribuir las fuerzas que se generan al caminar, correr o permanecer de pie.
Cuando esta estructura es sometida de forma repetida a sobrecarga, tensión excesiva o microtraumatismos constantes, pierde su capacidad de adaptación. El resultado es inflamación, degeneración del tejido o microdesgarros en su punto de inserción, generalmente en el talón, tal como se observa en la zona inflamada de la imagen.¿Qué es la fascitis plantar?
La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en la planta del pie. No se trata únicamente de una inflamación aguda, sino de un proceso en el que la fascia se ve sometida a un estrés mecánico superior a su capacidad de recuperación, lo que genera dolor y rigidez progresivos.
Manifestaciones más comunes:
- Dolor intenso en el talón al dar los primeros pasos del día
- Molestia que reaparece después de periodos de reposo prolongado
- Aumento del dolor tras estar mucho tiempo de pie o caminar largas distancias
- Sensación de rigidez o tirantez en la planta del pie
Factores que aumentan el riesgo
- Permanecer de pie durante muchas horas
- Sobrepeso u obesidad
- Uso de calzado sin soporte adecuado
- Alteraciones en la pisada o en el arco del pie
- Actividad física de impacto sin descanso ni recuperación suficientes
El dolor en la planta del pie no debe normalizarse ni atribuirse únicamente al cansancio. Cuando la fascia plantar se lesiona, cada paso puede perpetuar el proceso inflamatorio y favorecer la cronificación del problema. La identificación temprana de la causa, junto con un abordaje adecuado, permite aliviar el dolor, prevenir complicaciones y restaurar la función normal del pie
Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.
