La insuficiencia testicular (o hipogonadismo masculino) ocurre cuando los testículos no producen suficiente testosterona o espermatozoides, llevando a infertilidad, disfunción eréctil, baja libido, fatiga y pérdida de masa muscular, y puede ser primaria (problema en los testículos) o secundaria (problema en el cerebro). Sus causas incluyen factores genéticos, infecciones (paperas), traumatismos o tratamientos médicos. El diagnóstico se basa en síntomas y análisis de sangre, y el tratamiento suele ser terapia de reemplazo de testosterona.
Causas comunes
Problemas testiculares (Primarios): Lesiones, infecciones (como paperas), ciertos tratamientos médicos (quimioterapia), o factores genéticos.
Problemas cerebrales (Secundarios): Fallos en la hipófisis o hipotálamo que no envían las señales correctas a los testículos.
Factores genéticos: Síndrome de Klinefelter u otros trastornos.
Envejecimiento: Proceso natural (andropausia) que puede ocurrir a edades variables.
Síntomas
Sexual:
Disminución del deseo sexual (libido), dificultad para lograr o mantener erecciones, baja fertilidad.
Físicos:
Pérdida de fuerza y masa muscular, aumento de grasa corporal, fatiga, pérdida ósea.
Mentales/Emocionales:
Dificultad para concentrarse, depresión, cambios de humor, problemas para dormir.
Diagnóstico y tratamiento
Un médico (urólogo o endocrinólogo) evaluará los síntomas, realizará un examen físico y solicitará análisis de sangre para medir los niveles hormonales.
Tratamiento:
Suplementos de testosterona para reponer niveles, terapias dirigidas según la causa, y manejo de síntomas.
Si experimentas alguno de los síntomas mencionados, es crucial consultar a un profesional de la salud, especialmente a partir de los 45 años, para un diagnóstico y tratamiento adecuados.