Nunca, nunca ignores un sangrado anormal en tu zona íntima, especialmente si ya atravesaste la menopausia.
Después de la menopausia, el útero no debería volver a sangrar. Por eso, cualquier manchado, flujo oscuro, secreción amarronada o salida de líquido preciado hemático, por mínima que parezca, debe considerarse una señal de alarma y no algo “normal” del envejecimiento.
La imagen representa un sangrado oscuro y persistente, un hallazgo que con frecuencia se asocia a patologías ginecológicas que requieren evaluación inmediata. En esta etapa de la vida, el organismo ya no tiene ciclos hormonales que expliquen sangrados espontáneos, por lo que siempre es necesario investigar la causa.- Posibles causas del sangrado posmenopáusico
- Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Engrosamiento anormal del endometrio
- Pólipos uterinos
- Atrofia endometrial
- Alteraciones hormonales
- Tumor maligno de endometrio, una de las causas más graves y que exige diagnóstico temprano
Signos de alerta que no deben ignorarse
- Sangrado que aparece más de una vez
- Dolor o cólicos pélvicos
- Flujo acuoso, rosado o marrón
- Sangrado después de las relaciones sexuales
El cuerpo siempre avisa, y el sangrado posmenopáusico es una de las advertencias más claras que existen en ginecología. Detectar la causa a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una enfermedad avanzada.
Si ya estás en la menopausia y notas cualquier tipo de sangrado, no lo normalices y no lo postergues. Consultar de forma oportuna puede salvar tu vida y proteger tu salud a largo plazo.
Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.

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