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viernes, 4 de abril de 2025

Cáncer y riñón

 Cáncer y riñón

Seguro que te preguntas
¿Qué tipo de tratamiento puedo recibir si tengo un cáncer?
Existen tres tipos de tratamiento para los tumores en general. El primero, que es el más clásico y utilizado es la quimioterapia convencional. Actualmente, se cuenta además con las terapias dirigidas, aquellas que se dirigen específicamente a la célula tumoral para evitar todos los efectos secundarios que tienen estos fármacos. Y ahora se está hablando mucho de la inmunoterapia, que actúa activando las defensas del organismo para que tus propias defensas luchan contra el tumor. Estas tres opciones también se pueden combinar entre ellas.
Son tratamientos que se pueden administrar de manera oral, es decir, en pastillas, o por vía intravenosa, que es cuando se inyectan en vena, para lo que hay que acudir al hospital. También se pueden administrar de manera subcutánea, a través de una especie de inyección en la piel, que es como se administran clásicamente la heparina o la insulina. Esta forma de administración se tolera mejor y se reduce el tiempo que se permanece en el hospital para recibir el tratamiento.

Si estoy recibiendo tratamiento para un cáncer, ¿qué puedo hacer para cuidar mis riñones?
La inmunoterapia lo que hace es activar tus defensas contra tus propias células tumorales, pero también hace que se den reacciones alérgicas contra otros órganos. En concreto, en el riñón se puede producir un deterioro de la función renal, un fracaso renal que haga que el riñón no sea capaz de depurar todas las sustancias tóxicas que producimos todos los días. Esto se llama fracaso renal agudo y, en otras ocasiones, puede hacer que haya también alteraciones denominadas de los iones, sustancias que, entre comillas, corren por la sangre, como pueden ser el sodio, el potasio o el calcio. Estas son algunas de las manifestaciones más frecuentes.

¿Qué son los fármacos llamados inhibidores de checkpoint?
Los inhibidores de los checkpoint son un tipo de medicamento que impide la acción de proteínas que se llaman puntos de control, que son elaboradas por algunos tipos de células del sistema inmunitario, como las células T, y algunas células cancerosas.

¿Es frecuente el daño de los riñones cuando se recibe inmunoterapia con inhibidores de los checkpoint? ¿Por qué se produce?
En el contexto de la inmunoterapia, es frecuente sufrir alteraciones renales. En general, según los datos disponibles, entre uno y dos de cada diez pacientes puede tener alguna alteración renal. Sin embargo, las asociadas al tratamiento y a la inmunoterapia son menos frecuentes, siendo inferior a 2-4 casos por cada 100 pacientes tratados. Algo que responde a que se produce una reacción alérgica dentro del propio riñón, que ataca a las células del riñón y las inflama, produciendo lo que se llama habitualmente una nefritis inflamatoria. Hay que tener en cuenta que a la hora de diseñar un tratamiento con estas terapias hay que revisar bien los fármacos que ya está tomando esa persona, ya que hay algunos, como el omeprazol o el pantoprazol que pueden incrementar el riesgo de sufrir estos eventos adversos.

Me han realizado una biopsia renal y me han dicho que tengo una amiloidosis. ¿En qué consiste esta enfermedad?
La amiloidosis es una enfermedad compleja que se debe a la producción de proteínas anómalas. Estas proteínas anómalas pueden afectar a diferentes órganos y uno de los que habitualmente se ve afectado es el riñón. Más del 80% de estas proteínas anómalas vienen de unas células que están en la médula ósea, que se llaman células plasmáticas y que producen estas proteínas anómalas. Estas proteínas se depositan en diferentes órganos, en concreto en el riñón, y produce un daño renal que se manifiesta fundamentalmente porque puede subir la creatinina, que es lo que mide la función del riñón o se pueden perder proteínas por la orina.
La terapia más frecuente es un tratamiento de soporte para evitar que el riñón se vaya deteriorando. El experto que se encarga de esto es el hematólogo que es el que indica cuál es el tratamiento más adecuado para evitar que esas células anómalas se sigan produciendo. En muchas ocasiones, después de conseguir que esas células anómalas desaparezcan de la médula ósea, se puede recurrir posteriormente a un trasplante de médula ósea.

¿Qué puedo hacer para cuidar mis riñones si estoy recibiendo tratamiento para un cáncer?
Una de las consecuencias de los tratamientos dirigidos frente al cáncer es la deshidratación, ya que los pacientes con tumores en general tienen una incidencia mayor de náuseas, vómitos, diarrea y pérdida de peso. Todos estos síntomas se deben comunicar al oncólogo para que ajuste el volumen de líquido que esa persona debe de tomar. Asimismo, en estas circunstancias puede subir o bajar la tensión, por lo que es importante que también le cuente al oncólogo cuáles son sus cifras de tensión, porque puede ser necesario eliminar o añadir fármacos. Si esto no se corrige adecuadamente, los riñones se pueden deteriorar de forma aguda. Y además es importante que, como muchos tumores se acompañan de dolor, hay que evitar en general la utilización de antiinflamatorios, ya que pueden producir alteraciones del riñón.

Si tengo enfermedad renal y cáncer, ¿qué tipo de alimentación debo seguir?
En general, la principal recomendación, al igual que en la población general, es optar por dietas bajas en sal. En estas personas no se aconseja tampoco las dietas bajas en grasas, ya que a veces sufren desnutrición. Pero si se da al mismo tiempo enfermedad renal crónica y cáncer, lo más idóneo es acudir a un nutricionista especializado en este tipo de patologías para que adapte las pautas de manera individualizada.

Una persona a la que le han quitado una parte o la totalidad del riñón, ¿sufrirá enfermedad renal crónica y necesitará una terapia sustitutiva?

Cuando una persona se somete a una intervención para quitar parte del riñón o el órgano entero, dependerá de varios factores el tener más o menos riesgo de sufrir un deterioro de la función renal agudo o crónico. Entre los factores que aumentan el riesgo están el ser diabético, tener hipertensión arterial y edad avanzada, así como del control que tenga de estos factores y de cómo es su función renal antes de someterse a la intervención.

¿Qué tipo de efectos puede tener a nivel renal la inmunoterapia como tratamiento frente a un cáncer de riñón?
El daño renal que se puede producir como consecuencia de la inmunoterapia es algo relativamente poco frecuente y cuando aparece puede haber distintos factores que influyen, como por ejemplo tomar fármacos de manera previa, por ejemplo, inhibidores de la bomba de protones, medicamentos que son para la protección gástrica. También el tomar antiinflamatorios no esteroideos puede influir en que aumente el riesgo de desarrollar ese tipo de daño. Se trata de un tipo de efecto que también puede tener tratamiento, por lo que es preciso hacer una evaluación conjunta del paciente para valorar los efectos que tiene y decidir el tratamiento que puede recibir.

¿Los efectos de estos tratamientos solo se producen cuando se trata de un cáncer de riñón o es igual para otros tumores?
La indicación de inmunoterapia o de las terapias dirigidas es tanto para cáncer renal como para otros tumores sólidos y hematológicos. Por lo que los efectos que pueda tener van a ser independientes del tipo de tumor.

¿Por qué surgió la Onco-Nefrología?
Las Onco-Nefrología surge porque los oncólogos y los nefrólogos se empezaron a dar cuenta de que los pacientes con cáncer, con tumores sólidos o hematológicos, tienen una mayor incidencia de fracaso renal agudo, es decir, de daño agudo en los riñones y deterioro de la función de los riñones. Por lo que es preciso que los nefrólogos se formen en el tratamiento de este perfil específico de pacientes para intentar ofrecerles la mejor atención de manera individualizada.

¿Cómo se sabe que un daño agudo en los riñones ha sido provocado por un tratamiento con inhibidores de checkpoint?
Actualmente, la prueba que confirma que un daño está producido por una inflamación a consecuencia de la inmunoterapia de los inhibidores de los checkpoint es una biopsia renal. Una prueba que consiste en tomar una muestra del riñón, observar al microscopio y confirmar efectivamente que el daño ha sido producido por este motivo. También se están estudiando otro tipo de pruebas, a través de análisis de sangre y de orina, que consiste en los biomarcadores, que probablemente consigan que en unos años ya no sea necesario la biopsia renal para poder llegar a esa conclusión.

En un paciente con mieloma múltiple, ¿qué tipo de diálisis se va a utilizar?
Existen algunos tipos de diálisis específicas que utilizan unos filtros dirigidos a eliminar esa proteína que está alta en la sangre, ya que se sabe que así se da tiempo a que el tratamiento indicado por los hematólogos empiece a hacer efecto. Mientras, los nefrólogos ayudan a limpiar esas proteínas altas que también están afectando al riñón en ese momento. Por lo que se suele proponer al paciente permanecer un tiempo de diálisis con sesiones más intensas, que tienen el objetivo de favorecer una recuperación más temprana o precoz.

¿Qué se hace cuando se diagnostica un cáncer renal?
Ante el diagnóstico de un cáncer renal, lo primero que se hace es definir en qué estadio se encuentra, si la enfermedad está localizada o extendida. Dependiendo de esto, el paciente necesitará sólo cirugía o algún tipo de tratamiento médico. Este tipo de tratamiento lo indica el oncólogo. Por su parte, los urólogos son los que se encargan de realizar la intervención quirúrgica. En todo este proceso, el papel del nefrólogo es esencial, ya que los pacientes con un cáncer renal presentan un riesgo elevado de desarrollar enfermedad renal aguda o crónica. Por lo que en estos casos se lleva a cabo una valoración del paciente, previa a iniciar el tratamiento oncológico, o después de la cirugía.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de riñón? ¿Qué síntomas son frecuentes?
Actualmente, los tumores renales se diagnostican de forma casual al realizar una prueba de imagen por otro motivo. Esto ha provocado que en los últimos años alrededor del 50% de los tumores renales diagnosticados sean de tamaño pequeño (inferior a 3 cm). Aún así, en un tercio de los casos, el cáncer de riñón se diagnostica en estadios avanzados de la enfermedad, y hasta con metástasis (afectación en otros órganos).

Los tres síntomas más habituales del cáncer de riñón son el dolor lumbar, la presencia de una masa en la zona abdominal que se extiende sobre la cadera y debajo del tórax y la hematuria (sangre en la orina).

Datos que debes saber
Entre 2 y 4 casos por cada 100 pacientes con cáncer tratados con inmunoterapia sufren complicaciones renales
El cáncer renal supone el 2% de todos los tumores malignos en el adulto


En los últimos años alrededor del 50% de los tumores renales diagnosticados son de tamaño pequeño (inferior a 3 cm), cuando aún están en fases iniciales.

Fuente:
Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ClincBarcelona



Hiperuricemia

Hiperuricemia


Hiperuricemia y gota en pacientes con enfermedad renal crónica

Seguro que te preguntas

¿Qué es el ácido úrico?

El ácido úrico es un compuesto que se genera a raíz de la descomposición de unas sustancias que son fundamentales en la composición de las células, y también se encuentran en muchos alimentos e incluso bebidas.

¿Qué es la hiperuricemia?
Se denomina en general hiperuricemia cuando el nivel de ácido úrico está por encima de siete miligramos por decilitro en los varones (7 mg/dl), y por encima de seis (6 mg/dl) en las mujeres.

Aunque los niveles de ácido úrico varían dependiendo de diferentes factores. Por ejemplo, son diferentes en los hombres y en las mujeres, ya que ellas tienen unas hormonas femeninas, estrógenos, que favorecen la eliminación del ácido úrico. También depende de factores genéticos y ambientales.

¿Cuándo se produce la hiperuricemia?
Esta situación se produce cuando nuestro organismo no puede eliminar el ácido úrico, en la cantidad adecuada, como pasa con las personas afectadas por enfermedad renal crónica. El mal funcionamiento de los riñones hace que no se pueda eliminar el ácido úrico, por lo que es bastante frecuente que la hiperuricemia se de en estas circunstancias. No siempre da síntomas, pero puede producir gota cuando el ácido úrico se acumula en forma de cristales principalmente en las articulaciones. También se puede acumular en otros tejidos blandos del cuerpo. Asimismo, esta acumulación se puede producir en el riñón, provocando lo que denominamos litiasis o piedras en el riñón.

¿Cuál es la relación entre la dieta y el ácido úrico?

Un tercio del ácido úrico presente en nuestro organismo proviene de nuestra dieta. Hay alimentos que contienen un alto contenido de ácido úrico y que además favorecen la producción de ácido úrico. Aquí entrarían el grupo de las proteínas animales, las carnes rojas y las vísceras, así como las bebidas edulcoradas con fructosa, sobre todo refrescos que tomamos habitualmente y el alcohol.

¿Qué alimentos favorecen la disminución del ácido úrico y cuáles lo aumentan?
El alcohol, las bebidas gaseosas, los alimentos ricos en fructosa elevan el ácido úrico, así como los alimentos ricos en purinas. Por el contrario, ayuda a reducir estos niveles ingerir una abundante cantidad de líquidos a lo largo del día, consumir carne magra y pescado blanco.

¿Cuándo requiere tratamiento la hiperuricemia?
Siempre. Si la hiperuricemia no da síntomas y es un valor por encima de lo normal en los análisis de sangre es fundamental las modificaciones en su estilo de vida. Y ahí es fundamental el ejercicio físico, la ingesta de agua abundante y, sobre todo, evitar la obesidad.

Si presenta síntomas habría que añadir medicación.

¿Qué sintomatología puede presentar la hiperuricemia?
Si los cristales de ácido úrico se acumulan en las articulaciones produce un dolor intenso e hinchazón alrededor de una o más articulaciones. Este cuadro se llama “GOTA”. Por lo general, la gota suele afectar la articulación que se encuentra en la base del dedo gordo del pie. Los signos y síntomas de la gota casi siempre ocurren de forma repentina, a menudo, a la noche. Otra situación que se puede dar y que además hay que tratar es cuando se produce una litiasis o acumulación de piedras en el riñón, que provoca el cólico nefrítico o renal.

¿Existe algún tipo de recomendación para tratar la hiperuricemia con síntomas?
Para la persona que sufre esta situación es muy importante modificar su estilo de vida, con ejercicio físico, ingesta abundante de agua y, sobre todo, evitar la obesidad, ya que ésta se asocia a un incremento de ácido úrico. Además de esto es preciso administrar un tratamiento farmacológico dirigido a disminuir los niveles de ácido úrico y para que estos cristales no se precipiten a nivel articular o al riñón.

Cuando se sufre un ataque de gota siempre hay que administrar primero un antiinflamatorio, pero no en el caso de un paciente renal. En estos casos es mejor dar un ciclo corto de corticoides de prednisona. Otras recomendaciones serían no tomar ningún fármaco que disminuya bruscamente los niveles de ácido úrico.

¿Qué es la gota?
La gota es una forma común y compleja de artritis que puede afectar a cualquier persona. Se caracteriza por ataques repentinos y graves de dolor. Se produce como consecuencia de los altos niveles de ácido úrico que forman cristales en los tejidos, causando un dolor característico por las noches y a primera hora de la mañana.

¿Qué son los tofos gotosos?
Los tofos son depósitos de ácido úrico, que se desarrollan en tejido cartilaginoso, tendones y tejidos blandos. Estos nódulos causan un dolor intenso, inflamación, y pueden llegar a infectarse y disminuir la función de la articulación. Se presentan en personas que padecen de gota crónica y que no han sido tratados correctamente. Es decir, que suelen aparecer cuando se ha dejado avanzar la enfermedad durante años y no se ha estabilizado los niveles de ácido úrico en el organismo.

¿Cómo se trata la gota?
Hay dos tipos de medicamentos para tratar la gota: los que sirven para tratar las crisis agudas de gota y los que se utilizan para prevenir esas crisis y sus complicaciones. Cuando hay una crisis de gota, el objetivo principal es disminuir el dolor y la inflamación. Algunos medicamentos son seguros para quienes tienen insuficiencia renal, pero otros no lo son. Por lo que es importante consultar con el médico sobre cuáles son los más adecuados para su caso.

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) reducen el dolor y la inflamación. Algunos se pueden comprar sin receta, como por ejemplo el ibuprofeno y el naproxeno sódico. Otros son más fuertes, como la indometacina y el celecoxib y los tiene que recetar un médico.

Tomar AINEs puede terminar provocando una insuficiencia renal o agravar la insuficiencia renal existente. Por lo que pueden no estar recomendados cuando la persona tiene insuficiencia renal, ni siquiera para tratar las crisis de gota.

Asimismo, la colchicina es un medicamento que puede aliviar el dolor. El médico podría recomendar este tratamiento durante una crisis de gota o la toma de dosis bajas diarias de colchicina si la persona tiene gota crónica. También podría no estar recomendada para quienes tienen insuficiencia renal, por lo que es importante consultar con su médico para saber si la colchicina es adecuada en su caso.

Los corticoides, también conocidos como esteroides, son medicamentos fuertes que se usan para disminuir la hinchazón y el dolor. Por lo general solo se administran en casos de gota si la persona no puede tomar AINE ni colchicina. Los corticoides se pueden tomar en pastillas o aplicarse en inyección.

En cualquier caso, siempre es mejor consultar con su médico para saber si los corticoides son adecuados en su caso.

Datos que debes conocer
Más de 7 mg/dl de ácido úrico en hombres y de 6 mg/dl en el caso de las mujeres son las cifras para considerar una hiperuricemia
El 5% de la población general tiene niveles altos de ácido úrico.

Fuente: Revista de Nefrología

Varones de entre 40 y 60 años, son los más afectados por la gota.



Enfermedades glomerulares

Enfermedades glomerulares


 

 

 

 

 

 

La glomerulonefritis o enfermedad glomerular es un tipo de enfermedad renal causada por un daño en los glomérulos (filtros pequeños de los riñones) debido a la sobre activación del sistema inmunitario. Este daño significa que los glomérulos no pueden hacer su trabajo de eliminar los desechos y los líquidos como deberían. La glomerulonefritis puede aparecer de repente (aguda) o progresivamente (crónica).

Las enfermedades glomerulares tienen diferentes nombres para identificarlas dependiendo de la parte del glomérulo que se ve afectada.

La causa más común de enfermedad glomerular es la Diabetes Mellitus, produciendo la nefropatía (glomerulonefritis) diabética. Otras menos frecuentes son las glomerulonefritis producidas por las enfermedades autoinmunes, las relacionadas con infecciones, con medicamentos o los trastornos genéticos del riñón. Por lo general, se necesita una biopsia de riñón para diagnosticar la enfermedad glomerular no diabética.

A través de la biopsia, el profesional sanitario examina una pequeña muestra de tejido del riñón bajo un microscopio para buscar signos de daño renal y poder ponerle “nombre” y “apellido” a esa enfermedad glomerular en función de la parte del glomérulo afectada y del tipo concreto de afectación.

Seguro que te preguntas
¿Qué es una enfermedad glomerular?
El glomérulo es la unidad fundamental o funcional de un riñón, que tiene la función de filtrar la sangre y eliminar las sustancias a través de la orina para depurar la sangre y evitar que otras sustancias, como son las proteínas, se puedan perder. Cuando ese filtro no funciona, se pierden sustancias y se puede generar proteinuria y hematuria, que es lo que da lugar a esa enfermedad glomerular, que puede ser producida por distintas causas, pero que todas afectan al trabajo de filtrado provocando esa enfermedad.

¿Qué es la hematuria?
La hematuria es la presencia de sangre en la orina. Es decir, la presencia de hematíes o glóbulos rojos, que son las células que forman parte de la sangre en la orina. Cuando el número de hematíes en la orina es reducido, se habla de micro hematuria, es decir, que son microscópicos, ni siquiera se llega a ver con el ojo humano. Cuando hablamos de macro hematuria o hematuria macroscópica, en la que cambia totalmente el color de la orina, que se vuelve de un color similar al de la coca cola. Cuando ese color aparece, la orina nos está avisando de que probablemente haya una alteración a nivel glomerular y es importante hacer un estudio en el paciente.

¿Qué es la proteinuria?
La proteinuria es cuando hay una mayor cantidad de proteína en la orina y puede significar un daño en los riñones. Los riñones son órganos que filtran el exceso de agua y desechos en la sangre para producir orina. Las proteínas son moléculas grandes que son esenciales para que el cuerpo trabaje bien y la albúmina es la proteína más importante.

 

 

 

¿Qué es un síndrome nefrótico y nefrítico?
Los síndromes nefrótico y nefrítico son dos de los síndromes clínicos más importantes dentro de la nefrología clínica y dentro de lo que es la patología glomerular. El síndrome nefrótico es causado por diversos trastornos que dañan los riñones. Este daño ocasiona la liberación de demasiada proteína en la orina. La glomerulonefritis membranosa es la causa más común en adultos.

Entre las consecuencias está el edema, la hinchazón de las piernas, y la albúmina, que es la principal proteína, y cuando está a niveles bajos en sangre se llama hipo albúmina. Si uno suma albúmina baja, la presencia de proteínas en sangre y edema, eso se llama síndrome nefrótico. El síndrome nefrítico es un conjunto de manifestaciones clínicas causadas por un proceso inflamatorio en el glomérulo (unidad fundamental o funcional de un riñón). Se produce disminución de la filtración glomerular, con retención de sodio y agua, y el síntoma clave es la hipertensión. Además, suele acompañarse de fracaso renal agudo. Es decir, que el riñón deja de funcionar de forma brusca cuando aparece este síndrome.

¿Qué tratamientos inmunosupresores existen y cuáles son sus efectos secundarios?
Los tratamientos inmunosupresores disponibles para la patología glomerular son muy variados. Los más básicos son los glucocorticoides, como la prednisona, que es el más conocido. Se trata de un potente antiinflamatorio, pero que es insuficiente para tratar muchas de las enfermedades glomerulares. Con el tiempo, han ido apareciendo otras opciones. Actualmente, existen varios tipos de medicamentos inmunosupresores que se utilizan en la práctica clínica, incluyendo corticosteroides, inhibidores de la calcineurina como la ciclosporina y el tacrolimus, agentes antimetabolitos como el metotrexato y la azatioprina, y anticuerpos monoclonales como el rituximab y el infliximab.

Todas estas opciones ayudan a controlar nuestro sistema inmune, nuestras defensas, para evitar esa formación de inmunocomplejos. Hay que evitar ese depósito a través de estos fármacos inmunosupresores.

En cuanto a sus efectos secundarios, estos medicamentos pueden generar dolor de cabeza y temblores, calambres musculares, fatiga, aumento de colesterol y sensación de hormigueo.

¿Qué es la nefro protección y qué medicamentos existen?
La nefro protección son todas aquellas medidas que van dirigidas a proteger el riñón y a evitar que progrese la enfermedad renal crónica. Esto incluye desde hábitos de vida, como restringir la sal, hacer ejercicio, evitar el tabaco y el alcohol, hasta el uso de fármacos que van dirigidos a reducir la proteinuria. Estos fármacos actúan como nefro protectores que se dirigen a estabilizar la pérdida de la función renal a lo largo de los años. Cada vez se cuenta con tratamientos más potentes, que además son cardio protectores, ya que no hay que olvidar que muchas de las complicaciones que tienen estas personas con cardiovasculares.

¿Qué es una biopsia renal?
Se trata de un procedimiento a través del cual se extrae una pequeña muestra de tejido del riñón para poder examinarla con un microscopio e identificar si hay signos de lesión o enfermedad. Esta prueba sirve para diagnosticar una enfermedad renal, para determinar la gravedad de una enfermedad renal ya conocida o para controlar el tratamiento.

¿Qué riesgos tiene una biopsia renal?
Sangrado. La complicación más frecuente es la presencia de sangre en la orina que, por lo general, desaparece en pocos días. En muy pocos casos se puede sufrir un sangrado grave que requiera una transfusión de sangre. Y, en raras ocasiones, es preciso realizar una cirugía para controlar el sangrado.

Dolor. Es frecuente sentir dolor en el sitio donde se realiza la biopsia, pero suele durar unas horas.

Fístula arteriovenosa. Si la aguja con la que se realiza la biopsia daña accidentalmente las paredes de una arteria o una vena próximas, se puede formar una fístula (unión anormal) entre ambos vasos sanguíneos. Normalmente, este tipo de fístula no produce síntomas y se cierra de forma natural.

Otros. En raras ocasiones puede ocurrir una acumulación de sangre (hematoma) alrededor de un riñón que se infecta. Para tratar esta complicación, se administran antibióticos y se realiza un drenaje quirúrgico. Otro riesgo poco frecuente es el aumento de la presión arterial asociado con un hematoma de gran tamaño.

¿Qué precauciones se han de tomar antes de la biopsia?
Antes de someterse a una biopsia, es preciso tener una reunión con el médico para que te explica todo el proceso. Es importante que preguntes todas las dudas y que entiendas los riesgos y beneficios. Asimismo, es recomendable llevar una lista de los medicamentos que tomas, incluidos los que no requieren receta, así como las vitaminas y los suplementos de hierbas. El médico te explicará que debes dejar de tomar los medicamentos y suplementos que puedan aumentar el riesgo de hemorragia antes de la intervención. Algunos de ellos son los siguientes:

Anticoagulantes, como warfarina (Coumadin, Jantoven), rivaroxabán (Xarelto), dabigatrán (Pradaxa) o enoxaparina (Lovenox)
Medicamentos que evitan que las plaquetas de la sangre se peguen demasiado entre sí, como el clopidogrel (Plavix)
Aspirina
Ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)
Determinados suplementos alimentarios, como ácidos grasos omega-3
El médico o el personal de enfermería te informará sobre cuándo debes suspender estos medicamentos y suplementos y por cuánto tiempo.

Antes de la biopsia, también es necesario realizarse un análisis de sangre y de orina para garantizar que no tienes ninguna infección u otra enfermedad por la cual este procedimiento podría entrañar algún riesgo.

¿Hay que seguir alguna indicación en cuanto a alimentación antes de la biopsia?
Posiblemente, te pidan que no comas ni bebas durante ocho horas antes de la biopsia de riñón.

¿Cómo se hace una biopsia renal?

En la mayoría de los casos, se realiza mediante una aguja fina que se introduce a través de la piel de la espalda para llegar a pinchar el riñón. Esto se hace a través de un ecógrafo u otra técnica de imagen para ayudar al médico a guiar la aguja hacia el interior del riñón y poder extraer el tejido. Por eso se llama «biopsia renal percutánea».

La prueba se lleva a cabo en un hospital o en un centro para pacientes ambulatorios. Antes de comenzar, te colocarán una vía intravenosa y, a veces, te administran sedantes.

Durante la biopsia, permanecerás despierto y te colocarás boca abajo o de costado, según la posición que permita un mejor acceso al riñón. En una biopsia de riñón trasplantado, la mayoría de las personas se colocan boca arriba.

Los pasos son los siguientes:

Se retira la aguja y se coloca un pequeño apósito sobre la incisión.

Con una sonda ecográfica, el médico identifica exactamente dónde se debe insertar la aguja. En algunos casos, podría emplearse una tomografía computarizada (TAC) en lugar de una ecografía.

El médico marca la piel, limpia el área y aplica un anestésico local para adormecer la zona.

Realiza una pequeña incisión donde se introducirá la aguja y utiliza el dispositivo ecográfico para guiar la aguja hacia el riñón.

Es posible que te pidan que contengas la respiración mientras se toma una muestra.

Es posible que el médico deba insertar la aguja varias veces, generalmente a través de la misma incisión, para obtener suficiente tejido.

¿La biopsia renal percutánea es una opción para todo el mundo?
No es una opción para ciertas personas. Si tienes antecedentes de problemas de hemorragia, trastornos de coagulación o si solo tienes un riñón, el médico podría considerar la biopsia por vía laparoscópica.

En este procedimiento, el médico realiza una pequeña incisión e inserta un tubo delgado iluminado con una cámara de video en la punta (laparoscopio). Esta herramienta le permite ver el riñón en una pantalla de video y retirar muestras de tejido.

¿Qué pasa después de la biopsia?
Pasarás un tiempo en una sala de recuperación, donde te controlarán la presión arterial, el pulso y la respiración.

Te realizarán un análisis de orina y un hemograma completo para detectar la presencia de sangrado y otras complicaciones.

Descansarás tranquilamente durante un período de cuatro a seis horas.

Recibirás instrucciones por escrito acerca de la recuperación.

Sentirás algunas molestias o dolor en el sitio de la biopsia durante algunas horas. Te administrarán analgésicos.

La mayoría de las personas pueden salir del hospital el mismo día, entre 12 y 24 horas después del procedimiento. Una vez en casa, el médico probablemente te recomendará que descanses uno o dos días más. El equipo de atención médica te informará acerca de cualquier restricción de actividades, como no levantar cargas pesadas y realizar ejercicios extenuantes.

El tejido del riñón se envía al laboratorio para que lo examine un patólogo, que es un médico especializado en el diagnóstico de enfermedades. Este profesional utiliza microscopios y tintes para encontrar depósitos inusuales, cicatrices, infecciones u otras anomalías en el tejido del riñón.

Si presentas alguno de estos síntomas, debes llamar al médico:

Sensación de desmayo o debilidad.

Abundante sangre de color rojo brillante o coágulos en la orina después de las 24 horas posteriores a la biopsia.

Cambios en la micción, como incapacidad para orinar, necesidad urgente o frecuente de orinar, o sensación de ardor al orinar.

Empeoramiento del dolor en el sitio de la biopsia.

Fiebre de más de 38°C.

¿Cuándo están disponibles los resultados de una biopsia?
Los resultados pueden tardar hasta una semana. En situaciones urgentes, puede haber un informe completo o parcial disponible en menos de 24 horas. El médico te comunicará los resultados en una visita de seguimiento. Los resultados ayudan a saber más sobre la causa del problema renal y también son útiles para planificar o cambiar tu tratamiento.

Tipos de enfermedades glomerulares
GLOMERULOESCLEROSIS FOCAL Y SEGMENTARIA
¿Qué es la glomeruloesclerosis focal y segmentaria?
La glomeruloesclerosis focal y segmentaria es una enfermedad por la que se desarrolla tejido cicatricial en los glomérulos, que son las partes pequeñas de los riñones que filtran los desechos de la sangre. Esta afección la pueden causar diversas enfermedades. Se trata de un problema grave que puede derivar en insuficiencia renal, y se puede tratar solo con diálisis o con un trasplante de riñón. Las opciones de tratamientodependen del tipo que tengas.

Los tipos deglomeruloesclerosis focal y segmentariaincluyen los siguientes:

Glomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria.En muchos casos en los que no se sabe la causa de la afección se llamaglomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria (idiopática).
Glomeruloesclerosis focal y segmentariasecundaria.Varios factores, como una infección, una intoxicación por sustancias, enfermedades como la diabetes o la enfermedad de células falciformes, la obesidad e, incluso, otras enfermedades renales, pueden causarglomeruloesclerosis focal y segmentariasecundaria. Por lo general, el control o el tratamiento de la causa subyacente hace más lento el daño continuo del riñón y puede mejorar la función renal con el tiempo.
Glomeruloesclerosis focal y segmentariagenética.Esta es una forma poco frecuente que sedesarrolla a causa de mutaciones genéticas. También se llamaglomeruloesclerosis focal y segmentariahereditaria. Se sospecha de esta enfermedad cuando varios miembros de la familia presentan signos deglomeruloesclerosis focal y segmentaria. También se puede presentar cuando ninguno de los padres tiene laenfermedad, pero cada uno porta una copia de un gen alterado que se puede trasmitir a la nueva generación.
Glomeruloesclerosis focal y segmentariade causa desconocida.En algunos casos, no se puede determinar la causa subyacente a pesar de la evaluación de los síntomas clínicos y de pruebas exhaustivas.
¿Cómo se puede diagnosticar?

El médico tendrá que hacer una biopsia renal para extraer una muestra de los riñones y examinarla minuciosamente con un microscopio. Posiblemente también realice otras pruebas como análisis de sangre y orina y un análisis genético. Estas pruebas ayudarán a decidir cuál es el mejor tratamiento en cada caso.

¿Qué tratamientos son los indicados para estos casos?

El tratamiento contra la glomeruloesclerosis focal y segmentaria depende del tipo y la causa.

Según los síntomas, los medicamentos para tratar esta enfermedad pueden ser los siguientes:

Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina y antagonistas de receptores de angiotensinaII.Estos medicamentos pueden disminuir la presión arterial y reducir la cantidad de proteínas en la orina.
Medicamentos para reducir los niveles de colesterol.Las personas conglomeruloesclerosis focal y segmentariasuelen tener los niveles de colesterol elevados.
Medicamentos diuréticos que ayudan al cuerpo a eliminar la sal y el agua.Estos pueden mejorar la presión arterial y la hinchazón.
Medicamentos para disminuir la respuesta inmunitaria del cuerpo.Para laglomeruloesclerosis focal y segmentariaprimaria, estos medicamentos puede evitar que el sistema inmunitario dañe los riñones. Se pueden incluir corticoides. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves, por lo que se usan con precaución.
Laglomeruloesclerosis focal y segmentariaes una enfermedad que puede volver a aparecer. Debido a que la formación de cicatrices en los glomérulos podría ser para toda la vida, debes realizar un seguimiento con el equipo de atención médica para saber si los riñones funcionan correctamente.

Los tratamientos para las personas con insuficiencia renal incluyen diálisis y trasplante de riñón.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Las formas primarias, aquellas en las que no sabemos qué causa es la que lo produce, puede llevar a que el paciente desarrolle lo que se llama enfermedad renal crónica, por lo vaya perdiendo función renal y al final acabe en diálisis en un porcentaje importante.

Si pierdo la función de los riñones y me trasplantan, ¿qué me puede pasar después?

Si uno tiene una glomeruloesclerosis focal y segmentaria y recibe un trasplante renal, si es una causa secundaria, no hay ningún problema. Si la causa ha sido la obesidad o la diabetes no se suele recurrir al trasplante. Si es por una alteración genética, tampoco. El principal motivo es cuando se desconoce la causa que provoca esa enfermedad y, cuando se trasplanta un riñón, existe una alta probabilidad de que durante los primeros días pueda volver a aparecer esa enfermedad. Por eso es muy importante utilizar tratamientos que eviten la formación de ese factor circulante en el riñón.

ENFERMEDAD DE CAMBIOS MINIMOS
¿Qué es la enfermedad de cambios mínimos?

El nombre significa que no hay lesiones en el riñón que sean visibles bajo el microscopio. Cuando se hace una biopsia renal, el patólogo mira al microscopio y confirma que no hay ninguna alteración. En general, es más frecuente encontrar esta patología en niños.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos o la biopsia renal.

En adultos con síndrome nefrótico idiopático, biopsia renal.
En los niños, el diagnóstico se puede sospechar (y el tratamiento se inicia) en función de las siguientes características típicas:

Aparición repentina de proteinuria inexplicable dentro del rango nefrótico, constituida principalmente por albúmina.
Función renal normal.
Sedimento urinario no nefrítico (no hay glóbulos rojos en la orina)
La biopsia renal es necesaria en todos los adultos y en los niños con presentaciones atípicas.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?


El tratamiento va dirigido a bajar esa inflamación que se ha producido y, en un porcentaje muy importante, esto se hace a través de glucocorticoides. Hay pacientes que son cortico dependientes, es decir, que necesitan esos corticoides de forma continuada porque si no, no logran una respuesta. Si estás en ese grupo, tu médico le dirá que vas a necesitar otros fármacos inmunosupresores, aquellos que modulan la respuesta inmune para poder retirar los corticoides y no necesitarlos de por vida. Si por el contrario es cortico resistente, no va a responder a los corticoides, por lo que va a necesitar de otros inmunosupresores.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

En menos del 5% hay un mal desenlace que lleva a una persona a recibir diálisis, ya que suele haber una muy buena respuesta con los tratamientos actuales.

GLOMERULONEFRITIS MEMBRANOPROLIFERATIVA

 
¿Qué es la glomerulonefritis membranoproliferativa?

Es un trastorno renal que implica inflamación y cambios de las células renales. Dicho trastorno puede llevar aproblemas renales. Muchas de las células que componen la estructura del riñón aparecen con una imagen que los profesionales definen como similar a una coliflor, ya que se observa mucho crecimiento de células en la imagen que ofrece la biopsia y por eso se llama membranoproliferativa.

¿Cómo se puede diagnosticar?

La glomerulonefritis membranoproliferativa se diagnostica a través de los signos clínicos que comunica el paciente. Si tiene una orina espumosa o presencia de sangre en orina. Se puede observar un cambio de color en la orina, y de ser clara pasa a un color más amarillento o rojizo, incluso hay personas que se refieren a una orina color coca cola. Asimismo, puede subir la presión arterial. A través de un análisis de sangre y orina se puede ver la presencia de hematíes o de sangre en la orina, así como de proteínas, y se debe tomar la presión arterial. El siguiente paso sería realizar una biopsia renal, que es la que da el diagnóstico definitivo al coger una muestra de tejido renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

El tratamiento estará condicionado por la enfermedad que lo cause. Para lo que es fundamental realizar una evaluación profunda para establecer el diagnóstico etiológico que definirá el tratamiento.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Va a depender de la causa. Si se puede tratar la causa, se puede evitar que esa patología renal al final lleve al paciente a diálisis.

¿Puedo transmitir esta enfermedad a mis hijos?

En principio no, la enfermedad no se transmite, y hay que tratar la causa.

VASCULITIS RENAL
¿Qué es una vasculitis con afectación renal?

La vasculitis renal, también llamada glomerulonefritis de anticuerpos frente al citoplasma de los neutrófilos (ANCA, por sus siglas en inglés),es una enfermedad autoinmune que hace que los glóbulos blancos ataquen los glomérulos, los diminutos vasos sanguíneos que filtran la sangre en los riñones.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Las muestras de orina se envían a un laboratorio para buscar glóbulos rojos, glóbulos blancos, infecciones o exceso de proteínas en la orina. Esta muestra se puede tomar una sola vez durante una cita, de una recopilación de orina durante 24 horas o directamente de la vejiga durante el cateterismo.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

El tratamiento de las vasculitis es un tratamiento inmunosupresor, que se dirige a modular la respuesta inmune e intenta controlar los linfocitos T y los B, que son las células que nos defiende de todo lo extraño. Hasta hace muy poco, el tratamiento que teníamos eran glucocorticoides y, desde el año 2010, se cuenta con un anticuerpo, rituximab, que va dirigido a una parte específica de la célula que forma anticuerpos. Recientemente, también ha aparecido un nuevo fármaco, avacopan, que lo que hace es bloquear el complemento, ayudando así a controlar toda la inflamación que se produce en la vasculitis.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

Es una enfermedad muy grave, ya que afecta a los órganos vitales, por lo que en un porcentaje importante de pacientes pueden acabar necesitando diálisis.

NEFROPATIA por IgA
¿Qué es la Nefropatía por IgA?

La nefropatía IgA (NIgA) es la enfermedad glomerular primaria más frecuente en todo el mundo. Se puede presentar a cualquier edad, pero existe un pico en la segunda y tercera década de la vida. Afecta más a varones en una razón 2-3:1.

La IgA es una proteína denominada anticuerpo que ayuda al cuerpo a combatir infecciones. La nefropatía por IgAocurre cuando se deposita demasiada cantidad de esta proteína en los riñones. La IgA se acumula en el interior de los pequeños vasos sanguíneos del riñón. Se acumulan depósitos de IgA en una parte del glomérulo. Esto desencadena una inflamación en los riñones. La inflamación es la respuesta natural del organismo ante los daños y las infecciones. Este proceso disminuye la capacidad de los riñones para depurar de la sangre los desechos y el agua. Aunque no existe cura para la nefropatía por IgA, hay tratamientos capaces de retrasar el daño renal.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El daño renal causado por la nefropatía por IgA puede demorar años en producirse. Algunas personas que tienen nefropatía por IgA pasan 10 años o más sin síntomas, y hay personas con nefropatía por IgA que no saben que la tienen.Otras presentan una forma más agresiva que se diagnostica antes. El primer indicio de la nefropatía por IgA suele ser la presencia de sangre o proteínas en la orina.

Si los médicos te hacen un análisis de orina en el cual se detectan proteínas o sangre, quizá sospechen que se debe a una nefropatía por IgA. Sin embargo, la presencia de proteínas o sangre en la orina podría deberse a otros problemas renales, y por ello la única forma de confirmar la nefropatía por IgA es haciendo una biopsia renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

Aunque no existe cura para la nefropatía por IgA, el objetivo del tratamiento es retrasar el daño renal y enlentecer o evitar el fallo renal.

El tratamiento farmacológico va dirigido a:

Disminuir la inflamación.
Controlar la presión arterial.
Eliminar del organismo el agua extra.
Disminuir el colesterol.
Probablemente te recomienden también:

Modificar sus hábitos alimentarios para ingerir menos proteínas, grasas, sodio y colesterol.
Ingerir más o menos líquido en forma de bebidas y ciertos alimentos.
Perder peso.
Asimismo, tendrás que seguir controles periódicos para ir evaluando la salud renal a lo largo del tiempo.

Con estas medidas, en muchas personas se consigue reducir la cantidad de proteínas presentes en la orina.

¿Esta enfermedad me va a llevar a diálisis?

La evolución de la enfermedad puede ser muy variable. Hay personas que no se enteran y viven toda la vida con algunas alteraciones urinarias muy poco significativas y que no les produce ningún problema. Mientras que otras evolucionan muy rápidamente hacia el deterioro de función renal y a insuficiencia renal terminal. Se estima que hasta un 30% de los pacientes a lo largo de 15 a 20 años pueden acabar en diálisis si no se trata de forma adecuada.

¿Esta enfermedad es hereditaria?

No es hereditaria. Aunque sí que hay un componente de susceptibilidad genética. Es decir, que alguien que tenga un familiar con nefropatía IgA puede tener algo más de predisposición, pero no tiene un componente genético.

NEFROPATIA MEMBRANOSA
¿Qué es la nefropatía membranosa?

Una patología glomerular donde se producen anticuerpos. Nuestro propio cuerpo ataca a determinadas proteínas que están situadas en estructuras del riñón, en la membrana del riñón. Al atacar estas estructuras se producen las alteraciones que dan lugar a que se alteren la barrera renal, dejando perder sustancias que en condiciones normales no deberían perderse, como son las proteínas.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Se diagnostica inicialmente por la sospecha de un paciente que pierde proteínas en la orina. Fundamentalmente, al estudiar a este paciente, se llevan a cabo una serie de pruebas y actualmente se dispone de una prueba que es la detección de los anticuerpos que nos lleva al diagnóstico hasta en un 70% de los casos en los que la enfermedad está aislada. De todos modos, se sigue necesitando una biopsia renal para llegar al diagnóstico. Hay casos donde esta enfermedad se relaciona con otras patologías, lo que se denomina la membrana secundaria, y es preciso hacer una búsqueda de esas otras enfermedades para descartar que existen en el paciente, como pueden ser infecciones por hepatitis, VPH, lupus o, sobre todo en personas mayores, la presencia de tumores.

¿Qué complicaciones se asocian a la nefropatía membranosa?

El pronóstico varía dependiendo de la cantidad de proteína que se pierda. Puede haber períodos libres de síntomas y reagudizaciones ocasionales. Hay caso en los que la afección desaparece con o sin terapia.

La mayoría de las personas que tienen está enfermedad presentarádaño renaly algunos de ellos progresarán a una enfermedad renal avanzada. Las complicaciones que pueden surgir a causa de esta enfermedad incluyen, afectación de la función renal en diversos grados, y predisposición a cuadros trombóticos.

Enfermedad renal crónica.
Trombosis venosa profunda.
Enfermedad renal crónica avanzada
Síndrome nefrótico.
Embolia pulmonar.
Trombosis de la vena renal.
¿Qué tratamientos son los indicados para esta patología?

Esta enfermedad se trata con medicamentos inmunosupresores. El tratamiento va dirigido a bajar la capacidad de nuestras defensas, de nuestro sistema inmune, de atacar a nuestro propio cuerpo. Estos fármacos van a conseguir bajar la actividad de nuestras defensas, reduciendo así el ataque a las células. El tratamiento clásicamente más utilizado han sido los corticoides, asociados a un fármaco muy antiguo que es la ciclofosfamida, pero en los últimos diez años se están utilizando cada vez más otros tratamientos como pueden ser los anticalcineurínicos, como el tacrolimus o el rituximab.

¿Se puede saber cómo va a evolucionar la enfermedad?

La nefropatía membranosa es muy característica porque en un tercio de los pacientes se resuelve espontáneamente. Otro tercio mantiene esa pérdida de proteínas, por lo que hay que tratar para que esa pérdida sea lo menos posible. Y el tercio restante va a evolucionar a enfermedad renal crónica avanzada y, por lo tanto, va a necesitar diálisis. Por lo que lo más frecuente es dar un periodo de seis meses, mientras al paciente se le administra tratamiento nefro protector para reducir la proteinuria. Si se soluciona espontáneamente, no se hace nada, pero si no se resuelve, se administra tratamiento inmunosupresor para intentar reducir el porcentaje de pacientes que lleguen a diálisis.

NEFRITIS LÚPICA
¿Qué es la nefritis lúpica?

La nefritis lúpica es la afectación renal que se da en los pacientes que tienen lupus eritematoso sistémico. El lupus es la enfermedad autoinmune más frecuente que existe y un ejemplo perfecto de cómo nuestro cuerpo se puede volver ‘un poco loco’ y atacar a cualquier célula u órgano de nuestro organismo. Cuando afecta al riñón, hablamos de nefritis lúpica, que es una enfermedad devastadora porque afecta fundamentalmente a mujeres en la edad media de la vida, condicionando su vida a partir del momento del diagnóstico.

¿Cómo se puede diagnosticar?

En la nefritis lúpica se produce una inflamación en el riñón, alterando las estructuras renales que dejan pasar sustancias que en, condiciones normales, no deberían pasar a la orina. A partir de aquí se observa presencia de proteínas en orina, sangre en orina y, en muchas ocasiones, también deterioro de función renal. Todo esto asociado a algunas características propias de del lupus que se verán al hacer un análisis de sangre, como es la presencia de determinados anticuerpos o de alteraciones en algunas proteínas. Todos estos signos en conjunto nos van a llevar al diagnóstico del lupus y de la nefritis lúpica. Pero para tener un diagnóstico preciso se requiere una biopsia renal.

¿Qué tratamientos son los indicados para esta enfermedad?

En la mayoría de los casos se administrará tratamiento inmunosupresor. Cuando la afectación a nivel renal es muy leve no se precisa de ningún tratamiento específico y solo se requiere tratamiento de la enfermedad global, de las manifestaciones del lupus a otro nivel. Cuando la afectación es importante, si se requiere de tratamiento inmunosupresor específico para el riñón, que se basa en la utilización de corticoides asociados a inmunosupresores como el micofenolato de mofetilo y ciclofosfamida. En los últimos años se han aprobado otros fármacos que son muy efectivos para el tratamiento de la nefritis, como el de belimumab y la voclosporina y, probablemente, en un futuro próximo aparezcan nuevos tratamientos adecuados para el tratamiento de esta enfermedad.

¿Se puede saber cómo va a evolucionar la enfermedad?

La evolución de la enfermedad va a depender sobre todo de la respuesta al tratamiento. Cuanto más grave es la afectación inicial, si hay mucha lesión crónica ya establecida, va a ser más difícil que evolucione favorablemente. Sin embargo, si desde un primer momento hay mucha inflamación y se responde bien al tratamiento, la enfermedad puede evolucionar favorablemente. A priori no hay forma de saber cómo va a evolucionar, por lo que es que es muy importante tener una buena adherencia al tratamiento, y mantener un seguimiento estricto con el nefrólogo.

¿Puedo tener hijos con esta enfermedad?

Cuando una nefritis lúpica está activa, está completamente desaconsejado el embarazo, ya que es una situación de mucho riesgo para la mujer. En cualquier caso, con un tratamiento adecuado y, si se consigue una buena respuesta, consiguiendo que la actividad desaparezca o que se queda a un nivel muy bajito durante un periodo de tiempo, seis meses aproximadamente, en ese momento la mujer sí que puede plantearse el embarazo.



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Hipertensión, diabetes y riñón

 Hipertensión, diabetes y riñón

Los pacientes que sufren pérdida de proteínas pero que no están todavía en diálisis, ¿pueden revertir ese problema solo con la dieta o van a necesitar antihipertensivos en algún momento?
Actualmente existen muchas herramientas para poder disminuir o controlar la presencia de proteínas en la orina. El control de la glucemia y de la tensión arterial es fundamentales, además de que hoy en día se disponga de muchos fármacos dirigidos exclusivamente al control de las proteínas en la orina.

¿Está contraindicada la diálisis peritoneal en las personas con diabetes?
La diálisis peritoneal no está contraindicada en personas con diabetes. De hecho, puede ser hasta el tipo de diálisis más recomendada para estos pacientes. Quizás genere dudas el hecho de que las bolsas de diálisis peritoneal lleven azúcar entres sus principales componentes, ya que esto se utiliza para conseguir absorber el exceso de líquido que el paciente no puede eliminar por la orina. Se trata de una técnica que está indicada en personas con tensión arterial inestable, que se marean con frecuencia o que toleran mal la hemodiálisis por este motivo. Así como en aquellas que tienen dificultades para que se les realice una fístula arteriovenosa como acceso vascular para la diálisis.

En cualquier caso, el control de los niveles de glucosa en estas personas es fundamental. Asimismo, existen otros componentes, como la icodextrina y los aminoácidos, que son agentes osmóticos alternativos a la glucosa, que se pueden utilizar en estos pacientes para evitar el aporte extra de glucosa.

¿Qué riesgos puede tener una persona con diabetes que vaya a recibir un trasplante?
Estos pacientes pueden tener mayor riesgo de complicaciones, especialmente cardiovasculares. Por lo que es preciso que se sometan una serie de pruebas, sobre todo a nivel cardiovascular, para garantizar que son aptos para recibir un trasplante. Asimismo, puede ser que esta persona note que el control de la glucemia cambia, algo que es más intenso en las primeras fases del trasplante, ya que gran parte de la medicación que se requiere para evitar el rechazo, como son los tratamientos inmunosupresores, empeoren el control de la glucosa. Algo que fundamentalmente ocurre con los corticoides.

¿Tiene un paciente con diabetes posibilidades de recibir un trasplante renal pancreático?
La mejor opción de tratamiento sustitutivo para los pacientes diabéticos es recibir un trasplante renal. Algunos pacientes, muy seleccionados, podrán recibir un trasplante doble de riñón y de páncreas, que se realizaría en el mismo acto quirúrgico y procedería del mismo donante. Con este doble trasplante lo que se consigue es revertir definitivamente el estado de la diabetes, porque ya puede producir su propia insulina y además revierte también la enfermedad renal crónica.

Los candidatos a este doble trasplante suelen ser personas con diabetes mellitus tipo uno, aquellos que desarrollaron diabetes en la infancia o en los años más tempranos de su juventud, y que no superan los 50-55 años, por el alto riesgo cardiovascular que suelen desarrollar estos pacientes con enfermedad renal crónica.

¿Es recomendable hacer ejercicio si tengo diabetes y enfermedad renal?
Por supuesto, pero el ejercicio se tiene que adaptar a las capacidades físicas de cada persona. Es recomendable el ejercicio aeróbico y, si está dentro de tus posibilidades, puedes acudir al gimnasio tres veces por semana y realizar un ejercicio más intenso durante 30-45 minutos.

Datos que debes saber
Cerca de un 25-30% de las personas con enfermedad renal crónica tiene diabetes.
Fuente: estudio EROCAP

Una persona diabética tiene un 40% de posibilidades de tener enfermedad renal. Es decir, que cada diez personas con diabetes, cuatro pueden tener enfermedad renal.
Fuente: estudio EROCAP

La determinación de HbA1c (hemoglobina glicosilada) igual o mayor de 6,5% determina un diagnóstico de diabetes.
Hoy en día existen dispositivos que son capaces de monitorizar durante 24 horas las cifras de glucemia de una persona.



Poliquiostosis

Poliquistosis

 

La poliquistosis es una enfermedad genética que se caracteriza por la presencia de numerosos quistes en los riñones. Los quistes son una especie de bolsas de líquido que, a lo largo del tiempo, van apareciendo y se van haciendo más grandes. La parte de tejido sano del riñón cada vez es menor porque está siendo invadida por estos quistes. Cuantos más quistes tengamos y más grandes sean, menos tejido renal sano vamos a tener y, por tanto, menos va a funcionar nuestro riñón.


Al ser una enfermedad genética, que se genera por alguna alteración en nuestro ADN, pueden darse diferentes tipos de poliquistosis, ya que según sea la alteración que ha generado la poliquistosis, los quistes van a ser distintos y también la evolución de la enfermedad.

Es posible tener poliquistosis renal sin antecedentes familiares, ya que también hay personas que la desarrollan simplemente porque al nacer tienen una mutación en su ADN. Pero la mayoría de los casos son heredados de un familiar muy cercano, es decir, de primer grado. Muchas veces puede suceder que ese familiar haya fallecido y desconozcas que tenía la enfermedad.

Si tienes un familiar con poliquistosis renal, hay un 50% de probabilidades de sufrir la enfermedad, de tener la mutación que produce la enfermedad. Y, si tienes la mutación, vas a desarrollar la enfermedad. Según el tipo de mutación puedes desarrollarla con mayor o menor gravedad.

Al ser una alteración en nuestro ADN forma parte de nosotros, pero se pueden tomar medidas para hacer que la enfermedad avance más lentamente. También existe un tratamiento dirigido a que los quistes crezcan y aparezcan más lentamente. Otras cosas que se pueden hacer son controlar muy bien la tensión arterial, llevar unos hábitos de visa saludables, no fumar… Es decir, todo lo que influye en la evolución de la enfermedad renal crónica.

Existe un tratamiento que se llama Tolvaptan que ha demostrado que disminuye la velocidad en la que los quistes aparecen y crecen, por lo que aumenta la supervivencia de la parte sana de riñón. Es importante empezar el tratamiento lo antes posible, cuando los quistes son pequeños y todavía no han invadido la parte de tejido sano del riñón.

El tratamiento con Tolvaptan está indicado para aquellos pacientes en los que, por la mutación genética que tienen y por el tamaño de los quistes y del riñón, se estima que vana a tener un alto riesgo de progresión de la enfermedad renal, es decir, una rápida evolución. Actualmente, solo está autorizado para estos casos. Por eso es muy importante el control de la tensión arterial y llevar unos buenos hábitos de vida.



Enfermedad Renal Crónica

 Enfermedad Renal Crónica (ERC)

Son muchas las enfermedades que pueden llevar a una Enfermedad Renal Crónica (ERC). Entre las más frecuentes están la diabetes, la inflamación renal crónica, la presión arterial alta y las lesiones vasculares. En algunos casos, es consecuencia de una insuficiencia renal repentina, es decir, una insuficiencia renal grave. Si el daño es muy severo, los riñones pueden dejar de trabajar.

La mayoría de los problemas renales ocurren lentamente. De hecho, una persona puede tener enfermedad renal «silenciosa» durante años. La ERC puede causar una enfermedad renal permanente y requerir diálisis o trasplante.



La menopausia. Parte 2

  La menopausia.  Parte 2  https://youtu.be/cDxfLteoQYY?si=lKFY2-IU2NzTYBRO  Haz crecer tu negocio, paute aquí.  <script async src="...