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jueves, 23 de enero de 2025

Neumonía - Bronconeumonía - Pulmonía

 Neumonía - Bronconeumonía - Pulmonía

La neumonía es una infección en uno o ambos pulmones. Causa que los alvéolos pulmonares se llenen de líquido o pus. Puede variar de leve a grave, según el tipo de germen que causa la infección, su edad y su estado general de salud.
Las bacterias son la causa más común. La neumonía bacteriana puede ocurrir por sí sola. También puede desarrollarse después de haber tenido ciertas infecciones virales, como resfríos o gripe. Varios tipos diferentes de bacterias pueden causar neumonía, incluyendo:
Streotococcus pneumoniae
Legionella pneumophila: Esta neumonía a menudo se llama enfermedad del legionario
Mycoplasma pneumoniae
Chlamydia pneumoniae
Haemophilus influenzae
Los virus que infectan las vías respiratorias pueden causar neumonía. A menudo, la neumonía viral es leve y desaparece por sí sola en pocas semanas. Pero en ocasiones es lo suficientemente grave como para necesitar tratamiento en un hospital. Si tiene neumonía viral, corre el riesgo de contraer también neumonía bacteriana. Los diferentes virus que pueden causar neumonía incluyen:
Virus respiratorio sincitial
Algunos virus del resfrío común y la gripe
SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19

Resfriado común (Catarro agudo)

 Resfriado común (Catarro agudo)

El resfriado común en la mayoría de los casos causa rinorrea o secreción nasal, congestión nasal y estornudo. Asimismo, es posible que se presente dolor de garganta, tos, dolor de cabeza u otros síntomas.
Se denomina resfriado común por una buena razón. Hay más de mil millones de resfriados en los Estados Unidos al año. Probablemente usted y sus hijos tendrán más resfriados que cualquier otro tipo de enfermedad.
Los resfriados son la razón más común por la cual los niños faltan a la escuela y los padres a su trabajo. Los padres usualmente contraen resfriados de sus hijos.
Los niños pueden contraer muchos resfriados cada año. Por lo regular los adquieren de otros niños. Un resfriado se puede propagar rápidamente en escuelas o guarderías.
Los resfriados pueden ocurrir en cualquier momento del año, pero son más comunes en invierno o en temporadas de lluvias.
Un virus del resfriado se propaga a través de diminutas gotitas aéreas que se liberan cuando una persona enferma estornuda, tose o se suena la nariz.
Usted puede contraer un resfriado si:
Una persona con un resfriado estornuda, tose o se suena la nariz cerca de usted
Usted se toca la nariz, los ojos o la boca después de haber tocado algo contaminado por el virus, como un juguete o el pestillo de una puerta
Las personas son más contagiosas durante los primeros 2 a 3 días del resfriado. Un resfriado en la mayoría de los casos no es contagioso después de la primera semana.
Los síntomas del resfriado por lo regular comienzan aproximadamente de 2 a 3 días después de que usted entró en contacto con el virus, aunque podrían demorar hasta una semana. Los síntomas afectan principalmente la nariz.
Los síntomas más frecuentes del resfriado son:
Congestión nasal
Rinorrea
Carraspera
Estornudo
Los adultos y los niños mayores con resfriados generalmente tienen una fiebre baja o no tienen fiebre. Los niños pequeños a menudo tienen fiebre de alrededor 100°F a 102°F (37.7°C a 38.8°C).
Según cuál sea el virus que causó el resfriado, usted también podrá tener:
Tos
Disminución del apetito
Dolor de cabeza
Dolores musculares
Goteo retronasal
Dolor de garganta
La mayoría de los resfriados desaparece en unos pocos días. Algunas medidas que usted puede tomar para cuidarse con un resfriado incluyen:
Descansar mucho y beber líquidos en abundancia.
Los medicamentos para los resfriados y la tos de venta libre pueden ayudar a aliviar los síntomas en adultos y niños mayores. No hacen desaparecer el resfriado con más rapidez, pero pueden ayudarle a sentirse mejor. Estos medicamentos de venta libre no se recomiendan para niños menores de 4 años de edad.
Los antibióticos no deben utilizarse para tratar un resfriado común.
Se han probado muchos tratamientos alternativos para los resfriados, como la vitamina C, los suplementos de zinc y la equinácea. Hable con su proveedor de atención médica antes de probar con cualquier tipo de hierbas o suplementos.
El líquido a raíz de la rinorrea se pondrá más espeso. Puede tornarse de color amarillo o verde al cabo de unos días. Esto es normal y no es una razón para usar antibióticos.
La mayoría de los síntomas del resfriado desaparece al cabo de una semana en la mayor parte de los casos. Si todavía se siente enfermo después de 7 días, visite a su proveedor. Él puede examinarlo para descartar una infección sinusal, alergias u otro problema de salud.
Los resfriados son el desencadenante más común de sibilancias en niños con asma.
Un resfriado también puede llevar a: #Bronquitis#Infeccióndeloído#Neumonía#Sinusitis

Insuficiencia respiratoria

 Insuficiencia respiratoria

La insuficiencia respiratoria es una afección grave que dificulta respirar por uno mismo. La insuficiencia respiratoria se desarrolla cuando los pulmones no pueden llevar suficiente oxígeno a la sangre.
Inhalamos oxígeno del aire a nuestros pulmones y exhalamos dióxido de carbono, que es un gas desecho producido en las células del cuerpo. La respiración es esencial para la vida misma. El oxígeno debe pasar de los pulmones a la sangre para que los tejidos y órganos funcionen correctamente.
La acumulación de dióxido de carbono puede dañar los tejidos y órganos e impedir o retrasar el suministro de oxígeno al cuerpo. La insuficiencia respiratoria aguda ocurre rápidamente y sin mucha advertencia. A menudo es causado por una enfermedad o lesión que afecta la respiración, como neumonía, sobredosis de opioides, derrame cerebral (en inglés) o una lesión pulmonar o de la médula espinal.
La insuficiencia respiratoria también puede desarrollarse lentamente. Cuando lo hace, se llama insuficiencia respiratoria crónica. Los síntomas incluyen dificultad para respirar o sensación de que no puede obtener suficiente aire, cansancio extremo, incapacidad para hacer ejercicio como lo hacía antes y somnolencia.
Un médico puede sufrir insuficiencia respiratoria en función de los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre, un examen físico para ver qué tan rápida y superficial es su respiración y cuánto le cuesta respirar, así como los resultados de las pruebas de función pulmonar .
Si le diagnostican una enfermedad pulmonar grave, como insuficiencia respiratoria, es posible que necesite oxígeno adicional a través de tubos en la nariz o apoyo con una máquina que le ayuda a respirar llamada respirador .
Los síntomas de la insuficiencia respiratoria dependen de su causa , los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre y si la insuficiencia respiratoria se acelera de forma lenta o repentina. La insuficiencia respiratoria aguda puede ser una emergencia potencialmente mortal.
Los niveles bajos de oxígeno en la sangre pueden causar:
dificultad con actividades rutinarias como vestirse, ducharse y subir escaleras debida al cansancio extremo
dificultad para respirar o sensación de que no puede obtener suficiente aire (llamada falta de aire)
somnolencia
un color azulado en los dedos de las manos, los pies y los labios
Los niveles altos de óxido de carbono en la sangre pueden causar:
visión borrosa
Confusión
dolores de cabeza
respiración rápida
Puede tener síntomas de bajo nivel de oxígeno y alto nivel de dióxido de carbono al mismo tiempo. Algunas personas que tienen insuficiencia respiratoria se vuelven extremadamente somnolientas o pierden el conocimiento si su cerebro no recibe oxígeno o si los niveles de dióxido de carbono son muy altos.
Los síntomas de insuficiencia respiratoria en los recién nacidos incluyen respiración rápida, gruñidos, ensanchamiento de las fosas nasales con cada respiración, un tono azulado en la piel y los labios, y un tirón hacia adentro de los músculos entre las costillas al respirar.
La insuficiencia respiratoria puede dañar los pulmones y otros órganos, incluidos el cerebro y los riñones, por lo que es importante recibir el tratamiento rápidamente.

Infecciones virósicas de las vías aéreas

 Infecciones virósicas de las vías aéreas (Laringitis, faringitis, sinusitis, ronquera, tos, traqueítis)

Las infecciones virales suelen afectar las vías respiratorias superiores o inferiores. Aunque estas infecciones respiratorias pueden clasificarse en función del virus causante (p. ej., gripe), en general se distinguen clínicamente de acuerdo con el síndrome (p. ej., resfriado común, bronquiolitis, laringotraqueobronquitis [crup], neumonía). Cada microorganismo específico suele producir manifestaciones clínicas características (p. ej., el rinovirus causa típicamente resfriado común, el virus sincitial respiratorio [VSR] es el responsable del bronquiolitis), pero en realidad cada uno puede provocar muchos síndromes respiratorios de etiología viral.
La gravedad de la enfermedad respiratoria viral es muy variable y la enfermedad grave se detecta con mayor frecuencia en pacientes de edad avanzada y lactantes. La morbilidad puede deberse directamente a la infección viral o estar asociada con mecanismos indirectos generados por la exacerbación de trastornos cardiopulmonares subyacentes o por una sobreinfección bacteriana de los pulmones, los senos paranasales o el oído medio.
Normalmente, evaluación clínica y epidemiología local.
En ocasiones, pruebas de diagnóstico
Las infecciones respiratorias virales suelen diagnosticarse clínicamente sobre la base de los síntomas y la epidemiología local. Para la atención del paciente, el diagnóstico del síndrome suele ser suficiente; la identificación de un patógeno específico rara vez es necesaria.
En general, las pruebas de diagnóstico se deben reservar para las siguientes circunstancias:
Situaciones en las que conocer el patógeno específico afecta el manejo clínico.
Vigilancia epidemiológica (es decir, identificación y determinación de la causa de un brote)
La identificación de patógenos puede ser importante en los casos raros cuando se contempla la terapia antiviral específica. Actualmente, estos casos se limitan a gripe temprana o grave, COVID-19, neumonía grave por adenovirus, o Infección por RSV en pacientes con inmunocompromiso grave. La identificación del patógeno específico (en particular, el virus influenza o RSV en pacientes hospitalizados o que residen en una institución) también puede ser importante para identificar y contener posibles brotes.
Hay pruebas de diagnóstico rápidas basadas en el antígeno que se realizan en el punto de atención y a las que puede accederse con facilidad para diagnosticar gripe, RSV y SARS-CoV-2, pero estas tienen menor sensibilidad que las pruebas de laboratorio. Las pruebas para el centro de atención generalmente se reservan para los casos en que el diagnóstico clínico es incierto.
Se está considerando la terapia antiviral.
La identificación del patógeno viral evitaría la evaluación o el tratamiento adicional de una infección bacteriana.
La detección basada en la reacción en cadena de la polimerasa (RCP) para patógenos virales en un panel multiplex (o individualmente para el virus de la gripe y VRS y SARS-CoV-2) está disponible en muchos laboratorios clínicos. Estas pruebas son rápidas y más sensibles que las pruebas en el centro de atención y, cuando están disponibles, se prefieren para fines clínicos.
Soporte
A veces, antivirales
El tratamiento de las infecciones respiratorias virales suele ser de sostén.
Los antibióticos no son eficaces contra los virus patógenos y no se recomienda la profilaxis contra las infecciones bacterianas secundarias. Sólo deben administrarse antibióticos cuando se desarrolla una infección bacteriana. En los pacientes con enfermedad pulmonar crónica, pueden administrarse antibióticos con menos restricciones.
La aspirina no debe usarse en pacientes ≤ 18 años con sospecha de infección viral de las vías aéreas, porque el síndrome de Reye es un riesgo.
Algunos pacientes experimentan tos durante semanas después de la resolución de una infección de las vías respiratorias superiores, pero estos síntomas pueden disminuir si se administran broncodilatadores o corticoides por vía inhalatoria.
En ciertos casos, los antivirales pueden ser útiles:
El oseltamivir y el zanamivir son eficaces contra la gripe.
La ribavirina, un análogo de la guanosina que inhibe la replicación de numerosos virus RNA y DNA, puede indicarse en pacientes con inmunodeficiencia grave e infección respiratoria baja por VSR.
Palivizumab, un anticuerpo monoclonal para la proteína de fusión del VRS, se utiliza para prevenir la infección por VRS en ciertos lactantes de alto riesgo.
Puede considerarse la administración de nirmatrelvir con ritonavir, remdesivir, molnupiravir o anticuerpos monoclonales después del inicio de los síntomas de COVID-19 para prevenir la progresión a enfermedad grave en pacientes de alto riesgo, y remdesivir y anticuerpos monoclonales para COVID-19 grave.
El cultivo celular o las pruebas serológicas son más lentas que las de PCR, pero pueden ser útiles para la vigilancia epidemiológica

Gangrena pulmonar

 Gangrena pulmonar

El absceso pulmonar es una infección necrosante del pulmón caracterizada por una lesión cavitaria repleta de pus. Normalmente es causado por la aspiración de secreciones bucales en pacientes que tienen alteraciones de la conciencia. Los síntomas son tos persistente, fiebre, sudores y pérdida de peso. El diagnóstico se basa sobre todo en la radiografía de tórax. El tratamiento suele efectuarse con una combinación de beta-lactámicos/inhibidor de beta-lactamasas o un carbapenémico. Los abscesos pulmonares son causados mayormente por la aspiración de secreciones bucales en pacientes que tienen alteraciones de la conciencia; por lo tanto, las bacterias anaerobias se encuentran entre los patógenos frecuentes. 

Sospechar absceso pulmonar en pacientes propensos a la aspiración, que tienen síntomas constitucionales y pulmonares subagudos, y cuya radiografía de tórax muestra lesiones compatibles como cavidades. Tratar inicialmente con antibióticos; si los pacientes no responden dentro de 7 a 10 días, evaluarlos para patógenos inusuales o resistentes, lesiones obstructivas bronquiales y causas no infecciosas de cavitación pulmonar. Drenar empiemas y considerar la extirpación quirúrgica o drenaje de abscesos pulmonares que no respondan a la fármacoterapia y para la gangrena pulmonar.





Hipo

 Hipo

El hipo es un movimiento involuntario (espasmo) del diafragma, el músculo que se encuentra en la base de los pulmones. El espasmo es seguido de un cierre rápido de las cuerdas vocales. El cierre de estas produce un sonido característico.
menudo, el hipo comienza sin razón aparente. Con frecuencia suele desaparecer después de algunos minutos. En pocas ocasiones, el hipo puede durar días, semanas o meses. El hipo es común y normal en recién nacidos y en bebés.
Las causas pueden incluir:
Cirugía abdominal
Enfermedad o trastorno que irrite los nervios que controlan el diafragma (incluyendo pleuresía, neumonía o enfermedades de la parte superior del abdomen)
Alimentos o líquidos picantes o condimentados
Emanaciones nocivas
Accidente cerebrovascular o tumor que afecte el cerebro
Por lo general, no hay una causa específica para el hipo.
No existe una forma segura de detener el hipo, pero existen muchas sugerencias comunes que se pueden intentar:
Respirar repetitivamente dentro de una bolsa de papel.
Tomar un vaso de agua fría.
Comer una cucharadita (4 gramos) de azúcar.
Contener la respiración.
Si necesita ver a su proveedor debido al hipo, le harán un examen físico y algunas preguntas sobre el problema.
Las preguntas pueden incluir:
¿Le da hipo con facilidad?
¿Cuánto tiempo ha durado este episodio de hipo?
¿Ha consumido algo caliente o condimentado recientemente?
¿Ha consumido bebidas carbonatadas recientemente?
¿Ha estado expuesto a algún tipo de emanaciones de humo?
¿Qué ha intentado para aliviar el hipo?
¿Qué le ha dado resultado en el pasado?
¿Qué tan efectivo fue el intento?
¿Se detuvo el hipo por un rato y luego comenzó de nuevo?
¿Tiene otros síntomas?
Los exámenes adicionales solo se realizan cuando se sospecha de una enfermedad o de un trastorno como causa del hipo.
Para tratar el hipo que no desaparece, el proveedor puede realizar un lavado gástrico o un masaje del seno carotídeo en el cuello. NO intente realizar el masaje carotídeo por su cuenta. Esto lo debe hacer un proveedor.
Si el hipo continúa, los medicamentos pueden ayudar. La introducción de una sonda en el estómago (colocación de una sonda nasogástrica) también puede servir.
En muy pocas ocasiones, si los medicamentos u otros métodos no funcionan, se puede intentar un tratamiento como el bloqueo del nervio frénico, el nervio que controla el diafragma.

Faringitis crónica

 Faringitis crónica

Se consideran un tema aparte las faringitis crónicas como procesos inflamatorios crónicos favorecidos por factores predisponentes o factores constitucionales o inmunológicos. Dos agentes muy especiales de faringitis crónicas son el Mycobacterium tuberculosis y el Treponema pallidum (sífilis). La faringitis crónica es una enfermedad caracterizada por la inflamación e irritación de la mucosa que reviste la faringe. 

Este tipo de faringitis comprende cualquier inflamación en la zona, sea su causa interna o externa. Asimismo, la faringitis crónica cuenta con su propia clasificación, la que lo divide en subclases que permiten a los profesionales de la medicina aplicar tratamientos más efectivos. Las tres subclases de faringitis crónica son: 

Faringitis Crónica Simple: Se caracteriza por causar una mucosa faríngea evidentemente inflamada e irritada. Faringitis Crónica Granulosa: Además de la inflamación e irritación común, se denota una mucosa granulosa debido al agrandamiento del tejido linfático de la faringe. Faringitis Crónica Seca: Además de la inflamación e irritación común, la mucosa se seca, causando una incómoda sensación de sequedad. En algunos casos, el tejido linfático también causa mucosa granulada. Cuando se deben definir claramente los síntomas de la faringitis crónica, esto depende del subtipo al que corresponda. Lo que se sobreentiende es que cualesquiera de los subtipos de faringitis crónica no presentan síntomas permanentes, sino que, al contrario, se manifiestan cuando el paciente se expone a los agentes causantes.

Para entender mejor los síntomas de esta condición, lo mejor es observarles desde cada subtipo definido: Faringitis Crónica Simple: Tos irritativa, carraspera, sensación de tener un objeto extraño en la faringe, incomodidad al tragar comidas y bebidas, enrojecimiento de los tejidos. Faringitis Crónica Granulosa: Los síntomas anteriores junto con la inflamación severa del tejido linfático, lo que aumenta la sensación de tener un objeto extraño en la garganta, así como mayor dificultad para tragar con dolor añadido y necesidad de carraspeo. Faringitis Crónica Seca: Los síntomas anteriores junto con la atrofia de la mucosa de la faringe, la cual se vuelve seca y brillante. Además, se sufre de la aparición de una mucosidad viscosa sobre los tejidos de la faringe y existe la posibilidad de desarrollo de laringitis o rinitis. unados a estos síntomas, algunos pacientes podrían sufrir trastornos del sueño, causando interrupciones durante la noche, y sensaciones de ahogo. Tal como para los síntomas, se utiliza una subclasificación propia para definir la faringitis crónica según las causas originarias del problema. Una vez identificada la causa, esta subclasificación permite un tratamiento más acertado. 

Las subcategorías de faringitis crónica según la etiología son: Faringitis Crónica Respiratoria: Las causas son principalmente externas. Algunos buenos ejemplos se dan en fumadores o personas en ambientes donde aspiran humo de tabaco, otros humos químicos irritantes, estar en un ambiente seco o abundante en polvo. En caso puntuales, el respirar por la boca con mucha frecuencia juega un rol fundamental en el desarrollo de la enfermedad. Faringitis Crónica Digestiva: La causa principal es sufrir de reflujo gastroesofágico, condición que irrita los tejidos de la faringe. También afectan el consumo excesivo de alcohol y las comidas picantes. Faringitis Crónica Alérgica: Los causantes son todos los agentes alérgenos que irriten los tejidos y la mucosa faríngea, haciendo interacción directa. Faringitis Crónica Metabólica: Casi exclusivo de causas interiores, este tipo de faringitis crónica es causada por distintos trastornos metabólicos, como la diabetes, y por trastornos hormonales como el hipotiroidismo y la menopausia. 

La única manera efectiva de tratar la faringitis crónica es identificando adecuadamente sus causas y ajustando el estilo de vida para que el paciente pueda evitar tanto como sea posible a los agentes desencadenantes. Algunos ejemplos de tratamiento según etiología son: Faringitis Crónica Respiratoria: Evitar los ambientes secos o con abundante polvo, así como los humos químicos irritantes. Resulta fundamental dejar de fumar en caso de que este sea un factor en la vida del paciente y el estar bien hidratado. Faringitis Crónica Digestiva: El tratamiento conduciría a tratar la causa principal, la cual es el reflujo gastroesofágico. Para ello, un gastroenterólogo definiría una nutrición adecuada, así como prohibiría el consumo de alcohol y en algunos casos la toma de antiácidos. Faringitis Crónica Alérgica: Someterse a una prueba de alergias para conocer cuáles son los agentes alérgenos que afectan al paciente, definiendo en ese momento una estrategia para evitarles al día a día. Faringitis Crónica Metabólica: Después de conocer el trastorno metabólico o hormonal correspondiente que esté afectando al paciente, se debe proceder a controlar la condición causante.

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