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jueves, 23 de enero de 2025

Cistitis intersticial

 Cistitis intersticial

La cistitis intersticial es una afección que causa molestias o dolor en la vejiga y una necesidad de orinar frecuente y urgentemente. Es mucho más común entre las mujeres que en los hombres. Los síntomas varían de persona a persona. Algunas pueden sentir dolor sin ganas de orinar frecuente y urgentemente. Otros tienen la urgencia sin dolor.
Los síntomas de las mujeres suelen empeorar durante la menstruación. También pueden presentar dolor durante las relaciones sexuales.
Se desconoce la causa de la cistitis intersticial. No hay un examen que indique si la tiene. Los médicos suelen realizar pruebas para descartar otras posibles causas de los síntomas. No hay una cura pero los tratamientos pueden ayudar a la mayoría de las personas a sentirse mejor. Incluyen:
Distensión de la vejiga
Lavados en el interior de la vejiga con soluciones medicinales
Medicamentos
Estimulación eléctrica de los nervios
Fisioterapia
Cambios en el estilo de vida
Cirugía (en pocos casos)
Es un trastorno renal en el cual los espacios entre los túbulos renales resultan hinchados (inflamados). Esto puede causar problemas con la forma como funcionan los riñones.
Causas
La nefritis intersticial puede ser temporal (aguda) o puede ser prolongada (crónica) y empeorar con el tiempo.
La forma aguda de la nefritis intersticial es causada con mayor frecuencia por efectos secundarios de ciertos fármacos.
Los siguientes factores pueden causar nefritis intersticial:
Reacción alérgica a un fármaco (nefritis alérgica, intersticial y aguda).
Trastornos autoinmunitarios, como la enfermedad antimembrana basal tubular o la enfermedad de Kawasaki.
Infecciones.
Uso prolongado de medicamentos como paracetamol (Tylenol), ácido acetilsalicílico (aspirin) y antiinflamatorios no esteroides (AINE). Esto se denomina nefropatía por analgésicos.
Efectos secundarios de ciertos antibióticos como penicilina, ampicilina, meticilina y sulfamidas.
Efectos secundarios de otros medicamentos como furosemida, diuréticos tiazídicos, omeprazol, triamtereno y alopurinol.
Muy poco potasio en la sangre.
Demasiado calcio o ácido úrico en la sangre.
Síntomas
La nefritis intersticial puede causar problemas renales que van de leves a severos, incluyendo insuficiencia renal aguda. En aproximadamente la mitad de los casos, las personas presentan disminución del gasto urinario y otros signos de insuficiencia renal aguda.
Los síntomas de esta afección pueden incluir:
Sangre en la orina
Fiebre
Aumento o disminución del gasto urinario
Cambios en el estado mental (somnolencia, confusión, coma)
Náuseas, vómitos
Erupción cutánea
Hinchazón de cualquier zona del cuerpo
Aumento de peso (por la retención de líquidos)
Pruebas y exámenes
El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico. Este puede revelar:
Sonidos anormales del corazón o los pulmones
Presión arterial alta
Líquido en los pulmones (edema pulmonar)
Los exámenes comunes incluyen:
Química sanguínea
Niveles de BUN y creatinina en la sangre
Conteo sanguíneo completo
Biopsia del riñón
Ultrasonido del riñón
Análisis de orina
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del problema. Evitar los medicamentos que lleven a esta afección puede aliviar rápidamente los síntomas.
La restricción en la sal y líquidos en la dieta puede mejorar la hinchazón y la presión arterial alta. Asimismo, la restricción de proteína en la dieta puede ayudar a controlar la acumulación de productos de desecho en la sangre (azotemia), lo cual puede llevar a que se presenten síntomas de insuficiencia renal aguda.
Si la diálisis es necesaria, generalmente se requiere solo por poco tiempo.
Los corticosteroides o antiinflamatorios más fuertes, como ciclofosfamida, pueden ayudar algunas veces.
Expectativas (pronóstico)
Casi siempre, la nefritis intersticial es un trastorno de corta duración. En raras ocasiones, puede causar daño permanente, incluso insuficiencia renal prolongada (crónica).
La nefritis intersticial aguda puede ser más grave y es más probable que lleve a daño renal prolongado o permanente en personas de edad avanzada.
Posibles complicaciones
La acidosis metabólica se puede presentar debido a que los riñones no pueden eliminar suficiente ácido. Este trastorno puede llevar a que se presente insuficiencia renal aguda o enfermedad renal terminal.
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con su proveedor si tiene síntomas de nefritis intersticial.
Si padece nefritis intersticial, consulte con su proveedor si se presentan síntomas nuevos, especialmente si disminuye la lucidez mental o tiene una disminución del gasto urinario.
Prevención
A menudo, no se puede prevenir el trastorno. Se puede ayudar a disminuir el riesgo de la enfermedad evitando o reduciendo el uso de medicamentos que puedan causarla. Si es necesario, su proveedor le indicará qué medicamentos debe dejar de tomar o disminuir.
Nombres alternativos
Nefritis tubulointersticial; Nefritis - intersticial; Nefritis intersticial aguda (alérgica)

Uroflujometría

 Uroflujometría

Es un examen que mide el volumen de orina eliminada del cuerpo, la velocidad a la cual se elimina y el tiempo que toma la eliminación.
Forma en que se realiza el examen
Usted orinará en un orinal o inodoro equipado con una máquina que tiene un dispositivo de medición.
Se le solicitará que comience a orinar después de que la máquina se haya encendido. Cuando termine, la máquina hará un informe para su proveedor de atención médica.
Preparación para el examen
Es posible que su proveedor le solicite suspender temporalmente los medicamentos que pueden alterar los resultados del examen.
La uroflujometría se lleva a cabo mejor cuando usted tiene la vejiga llena. No orine durante al menos 2 horas antes del examen. Tome líquidos adicionales, de forma que tenga orina suficiente para el examen. Esta prueba es más precisa si usted orina por lo menos 5 onzas (150 ml) o más.
No coloque nada de papel higiénico en la máquina del examen.
Lo que se siente durante el examen
El examen implica una micción normal, de tal manera que no se debe experimentar ninguna molestia.
Razones por las que se realiza el examen
Este examen sirve para evaluar el funcionamiento de las vías urinarias. En la mayoría de los casos, la persona que se somete a este examen informa que la micción es demasiado lenta.
Resultados normales
Los valores normales varían según la edad y del sexo. En los hombres, el flujo de orina disminuye con la edad. Las mujeres tienen menos cambios con la edad.
Significado de los resultados anormales
Los resultados se comparan con los síntomas y el examen físico. Un resultado que puede necesitar tratamiento en una persona puede no requerirlo en otra.
Varios músculos circulares al rededor de la uretra, usualmente regulan el flujo urinario. Si alguno de estos músculos se debilita o deja de trabajar, se puede presentar un incremento en el flujo de orina o incontinencia urinaria.
Si hay una obstrucción de la salida de la vejiga o si el músculo de la vejiga se encuentra debilitado, se puede presentar una disminución en el flujo urinario. La cantidad de orina que permanece en la vejiga después de orinar se puede medir con ultrasonido.
Su proveedor debe explicarle y discutir cualquier resultado anormal con usted.
Riesgos
No existen riesgos con este examen.
Nombres alternativos
Flujo de orina

Infecciones de las vías urinarias

 Infecciones de las vías urinarias

El aparato urinario es el sistema de drenaje del cuerpo para eliminar los desechos y el exceso de agua. Incluye dos riñones, dos uréteres, una vejiga y una uretra. Las infecciones del tracto urinario son el segundo tipo más común de infección en el cuerpo.
Es posible que tenga una infección de las vías urinarias si observa:
Dolor o ardor al orinar
Fiebre, cansancio o temblores
Urgencia frecuente de orinar
Presión en la región inferior del abdomen
Orina con mal olor o con apariencia turbia o rojiza
Con menor frecuencia, náusea o dolor de espalda
Personas de cualquier edad o sexo pueden contraer infecciones urinarias. Pero las mujeres la sufren unas cuatro veces más que los hombres. Usted también está en mayor riesgo si tiene diabetes, necesita un tubo para drenar la vejiga o tiene una lesión de la médula espinal.
Si piensa que tiene una infección urinaria, es importante que vea a su médico. El médico puede confirmarlo con una prueba de orina. Se trata con antibióticos.

miércoles, 22 de enero de 2025

Síndrome nefrítico agudo

 Síndrome nefrítico agudo

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Es un grupo de síntomas que se presentan con algunos trastornos que causan hinchazón e inflamación de los glomérulos en el riñón o glomerulonefritis.
Causas
El síndrome nefrítico agudo con frecuencia es ocasionado por una respuesta inmunitaria desencadenada por una infección u otra enfermedad.
Las causas comunes en niños y adolescentes incluyen:
Síndrome urémico hemolítico (trastorno que se presenta cuando una infección en el sistema digestivo produce substancias tóxicas que destruyen los glóbulos rojos y causan daño al riñón)
Púrpura de Henoch-Schönlein (trastorno que involucra manchas púrpura en la piel, problemas gastrointestinales y glomerulonefritis)
Nefropatía por IgA (trastornos en los cuales los anticuerpos IgA se acumulan en el tejido del riñón)
Glomerulonefritis posestreptocócica (trastorno del riñón que se presenta después de una infección con ciertas cepas de la bacteria estreptococo)
Las causas comunes en adultos incluyen:
Abscesos abdominales
Síndrome de Goodpasture (trastorno en el cual el sistema inmunológico ataca el glomérulo)
Hepatitis B o C
Endocarditis (inflamación del revestimiento interno de las cámaras y válvulas cardíacas, es causada por una infección bacteriana o por hongos)
Glomerulonefritis membranoproliferativa (trastorno que involucra la inflamación y cambios en las células renales)
Glomerulonefritis rápidamente progresiva (semilunar) (una forma de glomerulonefritis que causa una rápida pérdida de la función renal)
Nefritis lúpica (complicación renal del lupus eritematoso sistémico)
Vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos)
Enfermedades virales como mononucleosis, sarampión, paperas
La inflamación afecta el funcionamiento de los glomérulos. Esta es la parte del riñón que filtra la sangre para producir orina y eliminar los deshechos. Como resultado, aparece sangre y proteínas en la orina y el líquido sobrante se acumula en el organismo.
La inflamación del cuerpo se produce cuando la sangre pierde una proteína llamada albúmina. La albúmina mantiene el líquido dentro de los vasos sanguíneos. Cuando esta se pierde, el líquido se acumula en los tejidos del cuerpo.
La pérdida de sangre de las estructuras renales dañadas lleva a que se presente sangre en la orina.
Síntomas
Los síntomas comunes del síndrome nefrítico son:
Sangre en la orina (orina de aspecto oscuro, de color té o turbia)
Disminución del volumen de orina (puede producirse poco o nada de orina)
Hinchazón de cara, órbitas, piernas, brazos, manos, pies, abdomen u otras zonas
Presión arterial alta
Otros síntomas que pueden ocurrir incluyen:
Visión borrosa, generalmente a causa de un vaso sanguíneo de la retina del ojo que revienta
Tos que contiene moco o material espumoso y rosado a causa de la acumulación de líquido en los pulmones
Dificultad para respirar, a causa de la acumulación de líquido en los pulmones
Malestar general (indisposición), somnolencia, confusión, achaques y dolores, dolor de cabeza
Se pueden presentar síntomas de insuficiencia renal aguda o enfermedad renal prolongada (crónica).
Pruebas y exámenes
Durante un examen, su proveedor de atención médica puede encontrar los siguientes signos:
Hipertensión arterial
Ruidos cardíacos y pulmonares anormales
Signos de exceso de líquido (edema) como hinchazón en las piernas, los brazos, la cara y el abdomen
Hepatomegalia (hígado agrandado)
Venas dilatadas en el cuello
Los exámenes que se pueden hacer incluyen:
Electrólitos en sangre
Nitrógeno ureico en sangre (BUN)
Creatinina
Depuración de la creatinina
Examen de potasio
Proteína en orina
Análisis de orina
Una biopsia renal revelará inflamación de los glomérulos, lo cual podría indicar la causa del trastorno.
Los exámenes para encontrar la causa del síndrome nefrítico agudo pueden incluir:
Título de AAN (lupus)
Anticuerpo antimembrana basal glomerular
Anticuerpos anticitoplásmicos de neutrófilos para vasculitis (AACN)
Hemocultivo
Cultivo de la garganta o de la piel
Complemento sérico (C3 y C4)
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la inflamación del riñón y controlar la hipertensión arterial. Es posible que usted deba quedarse hospitalizado para el diagnóstico y tratamiento.
Su proveedor de atención puede recomendar:
Reposo en cama hasta que se sienta mejor con el tratamiento
Una dieta que restrinja la sal, los líquidos y el potasio
Medicamentos para controlar la hipertensión arterial, reducir la inflamación o eliminar líquidos del cuerpo
Diálisis renal, de ser necesaria
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico depende de la enfermedad que esté causando la nefritis. Cuando la afección mejora, los síntomas de retención de líquidos (como el edema y la tos) y la hipertensión arterial pueden desaparecer en 1 o 2 semanas. Los exámenes de orina tardan meses en volver a la normalidad.
Los niños tienden a tener un mejor pronóstico que los adultos y, por lo general, se recuperan completamente. Solo en pocas ocasiones sufren complicaciones o se agravan y avanzan a glomerulonefritis crónica y enfermedad renal crónica.
Los adultos no se recuperan tan bien ni tan rápido como los niños. Aunque es inusual que la enfermedad reaparezca, en algunos adultos el síndrome nefrítico agudo sí vuelve, y este grupo presentará enfermedad renal terminal y puede necesitar diálisis o trasplante de riñón.
Cuándo contactar a un profesional médico
Llame a su proveedor de atención si presenta síntomas del síndrome nefrítico agudo.
Prevención
A menudo no se puede prevenir el trastorno, aunque el tratamiento de la enfermedad y la infección pueden ayudar a reducir el riesgo.
Nombres alternativos
Glomerulonefritis - aguda; Glomerulonefritis aguda; Síndrome de nefritis - aguda

Cáncer de próstata, riñón y vejiga

Cáncer de próstata, riñón y vejiga

El cáncer se origina cuando las células del cuerpo comienzan a crecer en forma descontrolada. Las células de casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en células cancerosas y luego se pueden extender a otras áreas del cuerpo. El cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer fuera de control. La próstata es una glándula que sólo tienen los hombres. Esta glándula produce parte del líquido que conforma el semen.

La próstata está debajo de la vejiga (el órgano hueco donde se almacena la orina) y delante del recto (la última parte de los intestinos). Justo detrás de la próstata se encuentran las glándulas llamadas vesículas seminales, las cuales producen la mayor parte del líquido del semen. La uretra, que es el conducto que transporta la orina y el semen fuera del cuerpo a través del pene, pasa por el centro de la próstata. El tamaño de la próstata puede cambiar a medida que el hombre envejece. En los hombres más jóvenes, la próstata es del tamaño aproximado de una nuez. Sin embargo, puede ser mucho más grande en hombres de más edad. Casi todos los cánceres de próstata son adenocarcinomas. Estos cánceres se desarrollan a partir de las células glandulares (las células que producen el líquido prostático que se agrega al semen).
Otros tipos de cáncer que se pueden originar en la próstata son:
Carcinomas de células pequeñas
Tumores neuroendocrinos (aparte de los carcinomas de células pequeñas)
Carcinomas de células transicionales
Sarcomas
Estos otros tipos de cáncer de próstata son poco comunes. Si a usted le dicen que tiene cáncer de próstata es casi seguro que sea un adenocarcinoma.
Algunos cánceres de próstata crecen y se propagan rápidamente, pero la mayoría crece lentamente. De hecho, los estudios realizados en algunas autopsias muestran que muchos hombres de edad avanzada (e incluso algunos hombres más jóvenes) que murieron por otras causas también tenían cáncer de próstata que nunca les afectó durante sus vidas. En muchos casos, ellos no sabían, y ni siquiera sus médicos, que tenían cáncer de próstata.
Algunos estudios sugieren que el cáncer de próstata comienza con una afección precancerosa, aunque esto aún no se conoce con certeza. Estas afecciones se encuentran a veces cuando se realiza una biopsia de la próstata en los hombres (extirpación de pequeños fragmentos de la próstata para detectar cáncer). En la neoplasia prostática intraepitelial (PIN), hay cambios en la apariencia de la glándula prostática cuando se observa al microscopio, pero las células anormales no parecen invadir otras partes de la próstata (como sí lo harían las células cancerosas). Basándose en cuán anormales se ven los patrones de las células, se clasifican de la siguiente forma:
PIN de bajo grado: los patrones de las células de la próstata lucen casi normales
PIN de alto grado: los patrones de las células lucen más anormales
No se cree que la PIN de bajo grado esté relacionada con el riesgo de cáncer de próstata en un hombre. Por otro lado, se cree que la PIN de alto grado es un posible precursor del cáncer de próstata. Si le hacen una biopsia de la próstata y se encuentra una PIN de alto grado, existe una mayor probabilidad de que usted pueda desarrollar cáncer de próstata con el pasar del tiempo.
En algunos hombres la PIN ya comienza a aparecer en la próstata desde los 20 a 29 años de edad. Pero muchos hombres con PIN nunca desarrollarán cáncer de próstata. En la atrofia inflamatoria proliferativa (PIA), las células de la próstata lucen más pequeñas de lo normal, y hay signos de inflamación en el área. La PIA no es cáncer, pero los investigadores creen que algunas veces puede convertirse en una PIN de alto grado o tal vez directamente en cáncer de próstata.

Cistitis

 


La cistitis es causada por microbios, por lo regular bacterias. Estos microorganismos ingresan a la uretra y luego a la vejiga y pueden causar una infección. La infección comúnmente se desarrolla en la vejiga  y también puede diseminarse (llegar) a los riñones.

La cistitis es un tipo de infección del tracto urinario; concretamente, cuando afecta a la vejiga. Las infecciones del tracto urinario están provocadas por la presencia y multiplicación de microorganismos en dicha zona. Su invasión de los tejidos provoca lesiones y libera toxinas que pueden resultar perjudiciales para nuestro organismo.
En función de su localización, se puede hablar de infecciones altas o bajas. Si la infección se encuentra en vejiga (cistitis), próstata (prostatitis) o uretra, estaremos ante una infección del tracto urinario baja. Si la infección afecta al riñón (pielonefritis) hablaremos de una infección alta. La infección del tracto urinario es, tras la respiratoria, la segunda infección más frecuente en nuestro país, y su incidencia es mayor en mujeres. Se estima que cuatro de cada diez mujeres padecen algún episodio de cistitis a lo largo de su vida. Y, de ellas, casi un 30% se presentan como casos de cistitis recurrente, con tres o más infecciones en el plazo de un año.
 
Las cistitis recurrentes son especialmente frecuentes a partir de los 17 años, coincidiendo con el inicio de las relaciones sexuales. Las cifras se mantienen elevadas durante la época fértil de la mujer y se incrementan ligeramente en la menopausia, debido a modificaciones de su flora vaginal. A medida que la mujer se aproxima a la vejez, las infecciones se dan en menor medida. Las infecciones de orina están provocadas por bacterias, siendo la E. Coli la responsable en el 75% de los casos. Este microorganismo, que se encuentra en nuestro intestino, puede colonizar la piel que rodea a la uretra y acceder a la vejiga. La E. Coli posee unos filamentos o “pelos” alrededor de su cuerpo que le permiten adherirse a las paredes de la vejiga urinaria, que es el órgano del abdomen donde se almacena la orina.
 
La contaminación por E. Coli se produce frecuentemente por el contacto de estas zonas con restos de heces. Así mismo, se trata de patologías más frecuentes en época estival, ya que la humedad posterior a los baños en piscinas, playas… favorece el crecimiento de las bacterias. La adhesión de las bacterias a la pared de la vejiga produce diferentes toxinas, causantes de los síntomas típicos de la cistitis o infección urinaria, que, si bien no suelen ser graves, sí resultan muy molestos:
 
Presión en la parte inferior de la pelvis.
Dolor o escozor al orinar.
Necesidad frecuente y/o urgente de ir al baño.
Micciones escasas y frecuentes.
Necesidad de orinar por la noche.
Orinas turbias o malolientes acompañadas de sangre.
Dispareunia: relación sexual dolorosa.
 
Si bien los casos más leves de cistitis pueden curarse de forma espontánea, la mayoría de las veces es necesario aplicar un tratamiento antibiótico para evitar que la infección se extienda.
Sin embargo, en el caso de cistitis recurrentes, la repetición de este tratamiento puede provocar la inmunización progresiva de las bacterias, de forma que se hacen más fuertes frente al efecto de los antibióticos y progresivamente se hacen resistentes frente a su acción. Por esta razón, cada vez es más frecuente recurrir a nuevas estrategias para prevenir las distintas infecciones. En el caso de la cistitis, el arándano rojo americano ha demostrado su eficacia para disminuir la recurrencia de este problema, reduciendo la repetición de las infecciones a la mitad tras un año de tratamiento.
 
Todo se debe a una sustancia presente en el fruto, las
proantocianidinas tipo A2, que actúan previniendo la colonización de las
bacterias E. Coli en la vejiga. Estas estructuras químicas se unen a los
filamentos o “pelos” con los que las bacterias se pegan a las paredes de la
vejiga, impidiendo su adhesión y facilitando que sean expulsadas mediante la
orina.

HARPAGOPHYTUM PROCUMBENS

HARPAGOPHYTUM PROCUMBENS: 

Tiene un poderoso efecto antinflamatorio. Efectivo en el tratamiento de artritis y artrosis, reduce os dolores musculares, espasmos, calambres, ácido úrico, mejora los problemas gastrointestinales, aumenta la producción de jugos gástricos, estreñimiento, estimulante del apetito, combate las migrañas, coadyuvante en casos de diabetes, normaliza los niveles de azúcar en la sangre.

La menopausia. Parte 2

  La menopausia.  Parte 2  https://youtu.be/cDxfLteoQYY?si=lKFY2-IU2NzTYBRO  Haz crecer tu negocio, paute aquí.  <script async src="...