Seguir este Blog

viernes, 4 de abril de 2025

Poliquiostosis

Poliquistosis

 

La poliquistosis es una enfermedad genética que se caracteriza por la presencia de numerosos quistes en los riñones. Los quistes son una especie de bolsas de líquido que, a lo largo del tiempo, van apareciendo y se van haciendo más grandes. La parte de tejido sano del riñón cada vez es menor porque está siendo invadida por estos quistes. Cuantos más quistes tengamos y más grandes sean, menos tejido renal sano vamos a tener y, por tanto, menos va a funcionar nuestro riñón.


Al ser una enfermedad genética, que se genera por alguna alteración en nuestro ADN, pueden darse diferentes tipos de poliquistosis, ya que según sea la alteración que ha generado la poliquistosis, los quistes van a ser distintos y también la evolución de la enfermedad.

Es posible tener poliquistosis renal sin antecedentes familiares, ya que también hay personas que la desarrollan simplemente porque al nacer tienen una mutación en su ADN. Pero la mayoría de los casos son heredados de un familiar muy cercano, es decir, de primer grado. Muchas veces puede suceder que ese familiar haya fallecido y desconozcas que tenía la enfermedad.

Si tienes un familiar con poliquistosis renal, hay un 50% de probabilidades de sufrir la enfermedad, de tener la mutación que produce la enfermedad. Y, si tienes la mutación, vas a desarrollar la enfermedad. Según el tipo de mutación puedes desarrollarla con mayor o menor gravedad.

Al ser una alteración en nuestro ADN forma parte de nosotros, pero se pueden tomar medidas para hacer que la enfermedad avance más lentamente. También existe un tratamiento dirigido a que los quistes crezcan y aparezcan más lentamente. Otras cosas que se pueden hacer son controlar muy bien la tensión arterial, llevar unos hábitos de visa saludables, no fumar… Es decir, todo lo que influye en la evolución de la enfermedad renal crónica.

Existe un tratamiento que se llama Tolvaptan que ha demostrado que disminuye la velocidad en la que los quistes aparecen y crecen, por lo que aumenta la supervivencia de la parte sana de riñón. Es importante empezar el tratamiento lo antes posible, cuando los quistes son pequeños y todavía no han invadido la parte de tejido sano del riñón.

El tratamiento con Tolvaptan está indicado para aquellos pacientes en los que, por la mutación genética que tienen y por el tamaño de los quistes y del riñón, se estima que vana a tener un alto riesgo de progresión de la enfermedad renal, es decir, una rápida evolución. Actualmente, solo está autorizado para estos casos. Por eso es muy importante el control de la tensión arterial y llevar unos buenos hábitos de vida.



Enfermedad Renal Crónica

 Enfermedad Renal Crónica (ERC)

Son muchas las enfermedades que pueden llevar a una Enfermedad Renal Crónica (ERC). Entre las más frecuentes están la diabetes, la inflamación renal crónica, la presión arterial alta y las lesiones vasculares. En algunos casos, es consecuencia de una insuficiencia renal repentina, es decir, una insuficiencia renal grave. Si el daño es muy severo, los riñones pueden dejar de trabajar.

La mayoría de los problemas renales ocurren lentamente. De hecho, una persona puede tener enfermedad renal «silenciosa» durante años. La ERC puede causar una enfermedad renal permanente y requerir diálisis o trasplante.



Trasplante renal de donante vivo

Trasplante renal de donante vivo

El trasplante renal de donante vivo es la terapia renal sustitutiva que ofrece los mejores resultados de salud y de calidad de vida a los pacientes con enfermedad renal. No es necesario hacer diálisis para recibir un trasplante y, de hecho, es mejor para la salud y la calidad de vida trasplantarse de forma preventiva.

El donante renal debe ser donante altruista, es decir, hacer la donación sin recibir nada a cambio y sin que exista ninguna presión psicológica, social ni económica. Cualquier persona sana puede ser donante vivo de riñón, y no es necesario estar emparentado ni ser del mismo grupo sanguíneo.

Los resultados del trasplante de vivo, en cuanto a supervivencia del injerto, son ciertamente mejores que los del trasplante de donante fallecido. Esto se debe a que se trata de órganos sanos, de personas en perfecto estado de salud, en general más jóvenes y no sometidos al daño que puede producir sobre el órgano la enfermedad, que llevó a la muerte del donante o los fenómenos hemodinámicos, hormonales e inflamatorios que se producen en el momento del fallecimiento, ya sea por muerte encefálica o por parada cardiaca irreversible. Y estos resultados se han demostrado mejores, aunque el donante no esté familiarmente relacionado, siendo similar la supervivencia del riñón para el caso de esposos o donantes no familiarmente relacionados que para hermanos o familiares directos no idénticos inmunológicamente (respecto al tipaje HLA).

Para ser donante hay que pasar una serie de pruebas médicas y analíticas muy exhaustivas. Se tiene que estar en perfecto estado de salud, sin tener enfermedades graves en el momento de la donación.

Actualmente, el número de donantes fallecidos es inferior al de personas en lista de espera, por lo que en general hay que pasar unos años en diálisis hasta que recibamos un trasplante. Sin embargo, en caso de tener a alguien interesado en donarte un riñón, puedes hablar con el equipo de nefrología para que te deriven a un centro con programa activo de trasplante renal de donante vivo.

La nueva legislación que permite a los donantes coger la baja laboral.

También es importante saber que…
El trasplante renal de donante vivo se suele poder hacer, aunque donante y receptor no sean del mismo grupo sanguíneo.
Si existe alguna incompatibilidad entre el donante vivo y su receptor, se puede llevar a cabo el trasplante renal de donante vivo cruzado.
El donante renal no tiene que tomar ninguna medicación para ni por ser donante, pero a partir de la donación seguirá controles de forma regular e indefinida por un equipo de nefrología.
La cirugía del donante renal se realiza por laparoscopia, es decir, se introducen unos pequeños tubos que separan el riñón, y luego éste se saca por un pequeño corte lateral. Los riesgos de la cirugía son mínimos, aunque existentes, por lo que el urólogo (cirujano que lleva a cabo la operación) los explicará con detalle antes de decidir si completar el proceso de donación.
Durante todo el proceso de trasplante renal de donante vivo, se lleva a cabo un acompañamiento muy cercano, tanto para donante como para receptor, para resolver las dudas que puedan surgir en cada momento.
Cuando una persona puede ser donante, después de completar los estudios y ser evaluado por un comité de expertos, debe acudir a un Juzgado para confirmar que toma la decisión de forma libre, altruista, sin presiones psicológicas, sociales ni económicas, y con toda la información necesaria.
El donante renal se evalúa con estudios detallados de función renal en sangre y orina, se examina la presencia de otras enfermedades, se controla de forma estricta la presión arterial, y se realizan estudios de imagen para evaluar de forma exhaustiva la función de los riñones. Solo en caso de tener una función renal excelente, se puede optar a ser donante renal.
En cualquier momento del proceso, el donante puede retirar su consentimiento de donación.
Es posible ser donante altruista, es decir, donar un riñón sin saber quién va a ser el receptor.
Existen muchos personajes famosos que han recibido o donado un riñón para trasplante renal de donante vivo. Tina Turner, Selena Gómez, José Corbacho, Javier Solana son algunos de ellos.
Anna Manonelles Montero,
MD PhD Servei de Nefrologia – Unitat de Trasplantament Renal. Hospital Universitari de Bellvitge.



Opciones de tratamiento para enfermedad renal

 ¿Qué entendemos por tratamiento conservador para la enfermedad renal crónica avanzada (ERCA)?

En el ámbito de la medicina, el término «tratamiento conservador» hace referencia a las estrategias de tratamiento que buscan gestionar una enfermedad o afección sin recurrir a procedimientos invasivos. En la Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA) este tratamiento está orientado a controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mantener la calidad de vida sin recurrir a la alternativa de la diálisis o el trasplante renal.

Se puede pensar que el tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC) siempre implica procedimientos médicos o intervenciones invasivas. Sin embargo, para algunas personas con ERC, un enfoque conservador puede ser una opción efectiva y adecuada.

El tratamiento renal conservador, también conocido como manejo conservador, se debe ofertar como una opción más de tratamiento en las consultas de Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA). En caso de ser la opción elegida, las consultas de ERCA cuentan con programas completos de abordaje conservador con un plan que cubra los cuidados necesarios de este tratamiento.

El tratamiento conservador suele indicarse como alternativa para el paciente de edad avanzada y factores de mal pronóstico en diálisis. Y también para la persona con enfermedad renal avanzada que, habiendo recibido una información completa, decida no iniciar un tratamiento renal sustitutivo.

Este tratamiento se define como un plan de cuidado integral cuyo objetivo es:

Retrasa la progresión de la enfermedad renal avanzada.
Tratar con fármacos las complicaciones asociadas a la evolución de la pérdida progresiva de la función renal.
Tratar activamente el dolor y síntomas asociados a la ERCA.
Mejorar la calidad de vida y hacer confortable la trayectoria de la enfermedad.
Planificar los cuidados paliativos avanzados para cuando se necesiten de soporte.
Planificar los cuidados al final de la vida y las últimas voluntades.
Atender los aspectos culturales y espirituales.
El tratamiento conservador en la enfermedad renal crónica es un enfoque válido y efectivo para muchas personas con esta condición. La elección del tratamiento debe basarse en las necesidades individuales, preferencias y elecciones sobre calidad de vida y, en todo caso, en los profesionales de la Consulta de ERCA encontrarás la orientación y el apoyo necesarios.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para una persona con Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA)?


Diagnóstico Enfermedad Renal Crónica

 Diagnóstico Enfermedad Renal Crónica

Su diagnóstico suele ser casual, cuando se detecta un aumento de urea y/o de creatinina en una analítica de sangre rutinaria.

Algunas de las pruebas para determinar si hay enfermedad renal son:

Análisis de sangre y de orina (obligatorio)
Pruebas de imagen renal (obligatorio)
Pruebas de tejido renal (no siempre es necesario)
Para determinar la creatinina en sangre podemos calcular el Filtrado Glomerular (FG), que es el mejor índice para valorar la función renal. Este valor varía en función de la edad, el sexo y la masa corporal.

125 ml/min/1,73 m2 en adultos jóvenes.

La valoración del FG permite la identificación y clasificación en estadios de la ERC, así como monitorizar su progresión.

En el análisis de orina, la presencia de concentraciones elevadas de proteínas o albúmina en orina constituye, junto al FG, la base del diagnóstico.

Los adultos sanos eliminan menos de 150 mg de proteínas y menos de 30 mg de albúmina en la orina cada día.

Si el FG está por debajo de 60 ml/minuto hay ERD de grado 3 o superior, y se denomina Insuficiencia Renal Crónica (IRC). A medida que la enfermedad avanza se instaura una cierta pérdida de apetito y de peso, náuseas, vómitos, malestar general, cansancio, debilidad, dolor de cabeza, picores (prurito), insomnio…

La presencia de anemia es constante. Las pruebas de imagen para valorar el tamaño de los riñones son útiles en el diagnóstico de sospecha de la IRC. La ecografía permite observar de modo sencillo, y sin ningún efecto adverso, la estructura y tamaño renal, que suelen estar alterados en el paciente con ERC.

Pruebas para tomar imágenes del riñón

Ultrasonidos
Tomografía Computarizada (TC)
Resonancia Magnética (RM)
Gammagrafía puede aportar información de su funcionamiento
En ocasiones, tras la exploración física, analítica y ecográfica, el nefrólogo puede indicar una biopsia renal, para aclarar el origen de la ERC.

Biopsia renal

Se realiza en el hospital y se requiere anestesia local. Consiste en insertar una aguja a través de la piel, por la parte posterior del riñón. La muestra de tejido extraído ayudará a que el médico identifique problemas a nivel celular.


Enfermedad Renal

 Enfermedad Renal (ER)

Los riñones son unos órganos vitales que se encargan de eliminar los productos residuales del cuerpo, de regular los líquidos, y también producen algunas hormonas. La enfermedad renal se produce cuando los riñones dejan de realizar estas funciones correctamente. Si este fallo en el funcionamiento es puntual hablamos de un proceso agudo de enfermedad renal, que con el tratamiento adecuado se puede recuperar. Si el fallo perdura en el tiempo es cuando hablamos de enfermedad renal crónica (ERC).

Definimos la ERC como la disminución de la función renal durante más de 3 meses, una disminución que se refleja en:

Disminución de la capacidad de filtrar las toxinas por debajo de una cifra consensuada que es < 60 ml/minuto por la superficie corporal.
O por la presencia de daño renal, que puede manifestarse de varias formas:
De forma directa, cuando vemos las alteraciones en una muestra de tejido renal tomada mediante biopsia.
Indirectamente :
Por marcadores de daño renal, como albuminuria, proteinuria, o alteraciones en el sedimento, que se detectan mediante un análisis de orina.
Por alteraciones en las pruebas de imagen (quistes …)
La ERC se clasifica cinco grados en función del deterioro, siendo el grado 5 el más avanzado. Se considera que una persona sufre enfermedad renal crónica avanzada (grado 5) cuando su función renal disminuye a menos de un 15% de lo normal.

Los riñones no duelen y en muchas ocasiones la enfermedad renal no da síntomas hasta que los riñones han dejado de funcionar, por ello es muy importante la prevención y la realización de pruebas periódicas de detección precoz. También es posible notar síntomas por la acumulación de toxinas y el exceso de agua en el organismo.

Cuando los riñones dejan de funcionar, existen diferentes tipos de tratamiento sustitutivo renal (TRS), que incluyen el trasplante y la diálisis. Entre las opciones de terapia sustitutiva renal, el trasplante, y sobre todo si es de donante vivo, ofrece los mejores resultados para los pacientes.





Candidiasis vaginal

La candidiasis vaginal es una infección por hongos. Causa irritación, secreción y comezón en la vagina y la vulva. La infección vaginal por levaduras también se denomina candidiasis vaginal.


La candidiasis vaginal afecta, en algún momento de su vida, a la mayoría de las personas asignadas al sexo femenino al nacer. Muchas tienen al menos dos infecciones.

Las personas que no tienen relaciones sexuales pueden contraer candidiasis. Por lo tanto, no se considera una infección de trasmisión sexual. Sin embargo, puedes contraer candidiasis vaginal a través de las relaciones sexuales.

Existe un mayor riesgo de candidiasis vaginal cuando empiezas a tener relaciones sexuales. Y algunos casos de candidiasis vaginal pueden estar relacionados con el contacto sexual entre la boca y la zona genital, lo que se denomina relaciones sexuales orales-genitales.

La candidiasis vaginal se puede tratar con medicamentos. Las candidiasis que se producen cuatro o más veces al año pueden requerir un tratamiento más prolongado y un plan de prevención.
Los síntomas de la candidiasis varían de leves a moderados. Pueden consistir en lo siguiente:

Picazón e irritación de la vagina y los tejidos de la abertura vaginal, llamada vulva.
Sensación de ardor, principalmente durante las relaciones sexuales o al orinar.
Enrojecimiento o hinchazón de la vulva. El enrojecimiento puede ser más difícil de ver en personas de piel negra o morena que de piel blanca.
Dolor e irritación vaginal.
Secreción vaginal blanca y espesa de líquido y células, llamada flujo, con poco o nada de olor. El flujo se parece al queso cottage.
Puedes tener un tipo complicado de candidiasis vaginal si ocurre lo siguiente:

Tienes síntomas graves, como mucho enrojecimiento, hinchazón y picazón que llevan a desgarros, grietas o llagas en la vagina.
Tienes cuatro o más candidiasis vaginales en un año.
La causa de la infección es un tipo de hongo menos común.
Estás embarazada.
Tienes diabetes y no está bien controlada.
Tu sistema inmunitario está debilitado debido a ciertos medicamentos o afecciones, como una infección por VIH.
Programa una cita con tu profesional de atención médica en los siguientes casos:

Esta es la primera vez que tienes síntomas de candidiasis vaginal.
No estás segura de tener candidiasis vaginal.
Los síntomas no desaparecen después de un tratamiento con cremas vaginales o supositorios antimicóticos de venta libre.
Tienes otros síntomas.
El hongo Cándida albicans causa la mayoría de las candidiasis vaginales.

Por lo general, la vagina mantiene un equilibrio entre las levaduras (por ejemplo, cándida) y las bacterias. Ciertas bacterias llamadas lactobacilos actúan para evitar el exceso de levaduras.

Pero algunos factores pueden alterar el equilibrio. El exceso de cándida o el crecimiento del hongo en las células vaginales causa los síntomas de candidiasis.

El exceso de levadura puede deberse a lo siguiente:

Consumo de antibióticos.
Embarazo.
Diabetes que no se controla correctamente.
Un sistema inmunitario debilitado.
El consumo de píldoras anticonceptivas o de terapia hormonal que eleva los niveles de la hormona estrógeno.
El tipo de hongo más frecuente que causa candidiasis vaginal se denomina Cándida albicans. Cuando otros tipos de hongos cándida causan candidiasis, pueden ser más difíciles de tratar.
Algunos de los factores que aumentan el riesgo de contraer candidiasis son los siguientes:

Consumo de antibióticos. La candidiasis vaginal es frecuente en personas que toman antibióticos. Los antibióticos de amplio espectro matan una serie de bacterias. También matan las bacterias saludables de la vagina. Esto puede llevar a un exceso de levadura.
Aumento de los niveles de estrógeno. La candidiasis es más frecuente en personas con niveles más altos de estrógeno. El embarazo, las píldoras anticonceptivas y la terapia hormonal pueden elevar los niveles de estrógeno.
Diabetes que no se controla correctamente. Las personas que tienen un nivel de glucosa en la sangre mal controlado tienen un mayor riesgo de contraer candidiasis vaginal que las personas con glucosa en la sangre bien controlada.
Sistema inmunitario debilitado. Las personas con inmunidad reducida son más propensas a contraer candidiasis vaginal. La disminución de la inmunidad puede deberse a una terapia con medicamentos corticoides, a una infección por VIH o a otras enfermedades que suprimen el sistema inmunitario.
Para reducir el riesgo de candidiasis vaginal, usa ropa interior con la entrepierna de algodón y que no te quede demasiado ajustada.

Además, los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir una candidiasis:

No uses pantimedias, ropa interior ni pantalones vaqueros ajustados.
Evita las duchas vaginales. Esto elimina algunos de los gérmenes buenos de la vagina que la protegen de las infecciones.
No uses productos perfumados en la zona vaginal. Por ejemplo, evita los baños de burbujas perfumados, el jabón, las compresas higiénicas y los tampones.
No utilices tinas ni tomes baños calientes.
No tomes antibióticos si no los necesitas. Por ejemplo, evita tomar antibióticos para los resfriados u otras infecciones virales.
No permanezcas con la ropa mojada, como trajes de baño y ropa de deporte, más tiempo del necesario.



Periodo refractario masculino

 📝 El Segundo Round: ¿Por qué el motor se apaga justo después de la meta? 🏁💤 Termina el primer encuentro y, mientras uno está listo para ...